jueves, junio 26, 2003

IFAI


Localeando, El Diario de Coahuila, 26 de junio 2003

El acceso a la información en México ha comenzado de manera formal y “oficial” desde el pasado 12 de junio del presente año cuando entro en vigor la Ley de Acceso a la Información Pública Gubernamental. Y es que tuvieron que pasar 25 años para que esta disposición, la del derecho a la información y plasmada en el artículo 6º. Constitucional desde 1977, fuera puesta en práctica para beneficio no solo de los habitantes de este país, sino para beneficio de toda las estructuras institucionales, públicas y privadas, de este país.

Y es que la importancia de esta ley va más allá de una mera solicitud de información. Su importancia radica en el hecho de que las instituciones públicas podrán conocerse desde sus entrañas mismas, lo que servirá para modificar y eficientar, a través del conocimiento público, todos esos procesos y actividades de la administración pública federal, llevando a la postre el que se puedan tener mejores resultados. Pero bueno, esto es harina de otro costal y ya se ha escrito demasiado al respecto.

Pero quiero centrarme en la estructura del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI). En un desayuno donde participo la Comisionada Presidenta del IFAI, Dra. María Marván Laborde, y a la que tuve oportunidad de asistir, se comentaron varios aspectos de este nuevo instituto. Explico que su máximo órgano interno (del IFAI) es el Pleno, compuesto por 5 comisionados de reconocido prestigio. Estos comisionados son propuestos por el Presidente de la República y ratificados por el Senado.

Las cuestiones operativas caen en dos secretarias: la secretaria ejecutiva y la secretaria de acuerdos, y estas a su vez se apoyan en varias direcciones generales, que por cierto algunas todavía están vacantes, ya que de los 160 plazas autorizadas, solo han sido cubiertas alrededor de 90 hasta el día de hoy.

La Dra. Marván también comentó que el IFAI por si sólo no puede dar respuesta a las solicitudes de información que se le remitan de manera directa, por tal motivo, han sido creadas 250 unidades de enlace que operan en el mismo número de dependencias federales. Cada una de estas unidades posee un Comité de Información, el cuál esta conformado por tres funcionarios: a) el jefe de la unidad de enlace, b) el titular del órgano interno de control de la dependencia correspondiente y c) un representante del titular de la dependencia, nombrado por este último.

Hay dos vías para solicitar información sobre la administración pública federal (léase Poder Ejecutivo); de manera directa al IFAI o a través de alguna de las Unidades de Enlace, según sea el tipo de información que el solicitante esta requiriendo. Hay ciertos tiempos que deben cumplirse para que todo el proceso sea transitado hasta que el solicitante obtenga su información.

Si al final de todo, el solicitante considera que su solicitud no ha sido satisfecha debido, por ejemplo, a que la Unidad de Enlace y al final el IFAI le respondieron que dicha información es considerada como reservada, entonces el solicitante puede acudir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quién dará el dictamen final. Aunque se espera que muy pocas lleguen hasta ese extremo.

Un dato interesante dado a conocer por la Dra. Marván es que al día de hoy, es decir a 15 días de la entrada en vigor de esta ley, se han recibido poco más de ¡ 4 mil ¡ solicitudes de información. Si tomamos en cuenta que en Canadá el órgano público responsable de acceso a la información recibió alrededor de 7 mil solicitudes en su primer año (1981), en México entonces es probable que se supere esa cifra, y quizás por mucho.

No se si aventurarme a decir que el número de solicitudes de información, en su primer año, esta directamente relacionado con el nivel de apertura de un gobierno, porque si ese fuere el caso, entonces las cifras mencionadas en el párrafo anterior podrían indicar la sed tan inmensa  por información gubernamental que había por parte de la sociedad mexicana.

El trabajo del IFAI apenas comienza, y sin duda tardara algún tiempo para que logre arribar a sus metas planteadas. Por lo pronto, la Dra. Marván mencionó que tienen ante sí tres retos fundamentales: crear esa cultura por la rendición de cuentas en la burocracia mexicana, mantener claras y eficientes las reglas de acceso a la información y finalmente, que las resoluciones que se emitan le vayan construyendo una consolidación institucional.

Sin duda, la puesta en marcha de esta ley es un gran triunfo de toda la sociedad mexicana que por primera vez conocerá mucho de su propio gobierno, aún y cuando este último se debe a la sociedad misma. Quizás las innovaciones en México, como esta, tardan algún tiempo en crearse, y más en consolidarse, pero lo que si es cierto es que este país esta avanzando, y me alegro por ello.

Elecciones 2003: Que elecciones estatales tan competidas. Según las últimas encuestas, en los estados donde se celebran elecciones para Gobernador (Nuevo León, Sonora, Querétaro, Colima, Tabasco y San Luis Potosí) ningún candidato tiene el triunfo en la bolsa, a excepción de Nuevo León, donde el candidato del PRI lleva una ventaja de más-menos 16 puntos porcentuales, según la última encuesta de Reforma. Sin duda que hemos madurado como electores y ya no nos vamos tan fácil con la “finta”. En fin, ya veremos que dice el elector el día 6 de julio.

jueves, junio 19, 2003

El Sureste de Coahuila en 2027

Artículo Localeando 
Diario de Coahuila, 19 de Junio de 2003

El pasado 12 de junio se presentó una propuesta sobre el desarrollo que se preveé para la región sureste del Estado al año 2027. Esta propuesta, presentada por los arquitectos de la Secretaría de Obras Publicas del Estado: José de Jesús Alvarado, José Luis Chávez, Ramiro Dávila y Héctor Laredo, merecen sin duda la atención de todos, porque se trata ni más ni menos de cómo estará el lugar donde viven nuestros padres, hermanos, parientes, amigos, hijos y paisanos en 24 años.

Yo no se ustedes pero yo deseo tener una ciudad con un armónico desarrollo urbano, con vialidades rápidas y seguras, con desarrollos comerciales exitosos, con desarrollos industriales amigables con la naturaleza, con índices de seguridad pública adecuados, con agua potable suficiente, con una densidad de población apta para la zona sureste, en fin, con todas esas características necesarias para que todos tengamos una buena calidad de vida.

De entrada es una propuesta seria , según me comentan, con datos y hechos concretos, con respuesta  (creo yo) a las necesidades de la zona, realizada al parecer por gente que le sabe (compañía CEURA, ojalá se diera más información de ella para quitarme el fantasma de sospecha), en suma con una visión integral de desarrollo urbano.

Se que lo presentado es una propuesta y que será “consultada” con los diversos sectores de la sociedad, pero (aquí viene el prietito en el arroz), a este ejercicio le falta un anclaje institucional plural que le de garantía de sobrevivencia a largo plazo (más allá del 2006) y que sume las visiones de todos los sectores desde su concepción misma y no solo la visión de una compañía experta, pero alejada de la realidad, aspecto que por cierto da un “feeling” especial.

Atendiendo lo anterior, por una parte su actual anclaje se encuentra solo en el Poder Ejecutivo del Estado (que como todo gobierno va de paso)  y por la otra es que como bien lo señala Javier Peña, reconocido saltillense, “lo importante es que aunque haya cambio de administración municipal y estatal, las propuestas no cambien, porque esto representa una inversión importante que no debe quedar guardada”. En otras palabras Don Javier solicita que esta propuesta sobreviva, solicitud a la que me sumo.




Con la creación de un instituto regional de investigación y planeación de la zona sureste de Coahuila al menos los dos anteriores obstáculos se ven saldados. Obviamente este instituto debe de contar con independencia jurídica, administrativa, decisoria y financiera y además con una buena representación de los diversos sectores de la sociedad, de los gobiernos municipales (Saltillo, Arteaga, Ramos Arizpe y General Cepeda) y de los gobiernos estatal y federal. Tal como los casos de Ciudad Juárez, León, Tijuana, Pachuca, entre otros, y que ya los hemos analizados en artículos anteriores.

Tampoco esperemos que un instituto de estas características nos de la solución a todos los problemas, pero si representa una verdadera herramienta que se encargará de recopilar todas esas visiones de todos los sectores (gubernamental y social), para después procesarlas y generar soluciones reales y alcanzables y al final ser depositador de toda la memoria social en materia de planeación. Pero también será depositador de algo que nos cuesta mucho otorgarle a un gobierno: confianza.

Para conformar este instituto hay gente muy valiosa, capaz y con experiencia. De entrada están estos funcionarios estatales que están dirigiendo este proyecto de planeación. También en los gobiernos municipales de la región debe haber gente con las características antes mencionadas. No se diga en las universidades y otros sectores sociales y privados. Eso si, una característica deberán tener quienes conformen la estructura organizacional de dicho instituto (no me refiero al Consejo, que es diferente) y esta es que deberán no haber militado en ningún partido político ni tener marcadas preferencias electorales hacia alguno de ellos. Recuerden que lo que se requiere de entrada es generar confianza.

En los países de “primer mundo” las diferentes funciones que debe desarrollar una sociedad (entiéndase sociedad como un todo donde están incluidos los gobiernos) la visión a largo plazo de una comunidad o región es definida por los habitantes, la misión es desarrollada por los gobiernos regionales y locales y la planeación, dada su importancia, se deja a cargo de instituciones  públicas serias, expertas, especializadas, imparciales, ajenas a todo interés político, plurales y de larga vida. Estos países saben de la importancia del futuro y de los retos que este plantea ya que se trata de una asunto de sobrevivencia social.

Los problemas que enfrenta la región sureste son muy complicados en materia de agua potable y de migración, así como en vialidades y rellenos sanitarios regionales, entre otros. Es necesario entonces sentarse ya a la mesa y arrastrar el lápiz en materia de planeación. Sería muy frustrante estar hablando de otro estudio de planeación allá por el 2007, cuando otros gobiernos estén sentados en las sillas del poder. Para entonces habremos perdido quizás cuatro años muy valiosos, años que ya no regresarán.


viernes, junio 06, 2003

Organizándonos para el futuro


Localeando, El Diario de Coahuila, 6 de junio 2003

Como anillo al dedo leí una nota sobre el Director de Ecología, Sergio Avilés de la Garza y es que mucho tiene que ver con lo que escribí la semana pasada y con lo que escribiré para hoy; la unión de visiones de los diversos grupos de la sociedad y de diversos gobiernos locales a través de un órgano independiente que se encargue de visualizar, planear, trazar y encauzar el desarrollo futuro de la región sureste de Coahuila.

Sergio Avilés de la Garza, Director del Instituto Coahuilense de Ecología, señaló la semana pasada textual;  "Nosotros si fuéramos inteligentes y conscientes, elegiríamos un lugar apropiado para nuestra basura, de toda la región, porque no importa si somos ramosarizpenses o saltillenses o arteaguenses, el problema de la basura de Arteaga nos llega a Ramos Arizpe, el de Saltillo a Ramos Arizpe, y el de Ramos Arizpe a Saltillo, y yo creo que lo tenemos que resolver todos de una manera”. No es que nunca haya escuchado algo similar pero que palabras tan más sensatas y oportunas de un funcionario público.

Su propuesta de hacer un relleno sanitario conurbado es algo que tiene que empezar a trabajarse ya. Las crecientes diferencias políticas entre los tres municipios del sureste del Estado (Ramos gobernado por el PAN, Arteaga y Saltillo por el PRI) hace que la coordinación en aspectos básicos y fundamentales sea demasiado pobre, si es que existe. Y es que esa contaminación de la política sobre asuntos que nada tiene que ver con ella, está frenando y limitando el desarrollo integral de la región.

Y no hablo simplemente de hacer o ampliar una avenida que conecte a un municipio o algo por el estilo o de formar comités (con integrantes temporales, sin dinero institucional y sin poder de decisión visional) que definen el destino de ciertos recursos provenientes de impuestos especiales (léase el impuesto sobre nóminas, etc). El desarrollo integral va más allá de todas estas obras superficiales, indispensables sin duda alguna, pero que su impacto es limitado y de poco alcance. Tampoco se trata de formar puntos de encuentro temporales, que insisto también sirven, pero no para visualizar aspectos del largo plazo. Hay que ver más allá.

La semana pasada mencione sobre el Instituto Municipal de Investigación y Planeación de Ciudad Juárez y realice una breve descripción de su sustento legal, su carácter de independencia económica y el equilibrio de visiones que la integran. Si bien este instituto solo integra a un municipio, no hay impedimento para que en el Sureste de Coahuila se forme uno que integre a tres municipios, es más, sería algo muy innovador y sería un ejemplo a nivel nacional.

Sin embargo le veo un problema; la falta de voluntad política y el choque de visiones entre los gobiernos municipales entre sí y después con el gobierno del Estado. ¿Y quién sale perdiendo una vez más? El ciudadano.

Algunos municipios grandes del país están tomando conciencia de la importancia de desligar la planeación de factores políticos y temporales y se encuentran desarrollando sus políticas de futuro en organismos independientes. León, Pachuca y Culiacán son sólo algunos de ellos.

La región sureste puede tomar dos caminos, uno casi ejemplar y otro no tanto, mismos que trataré de ejemplificar con historias reales que hoy suceden sobre dos zonas metropolitanas del país; el camino de la zona metropolitana del Distrito Federal o el camino de la zona metropolitana de Monterrey.

Hablando sobre la primera (DF) les puedo decir (con conocimiento de causa ya que radico por acá desde hace dos años) que la falta de voluntades entre el gobierno del Estado de México, el del Distrito Federal y los gobiernos municipales metropolitanos, hace que las diversas comisiones metropolitanas de plano se encuentren casi paralizadas. Problemas como el del transporte, que requiere soluciones integrales, se topa con muros políticos que les impiden avanzar.

La falta de continuidad en obras como el metro o el diseño de trenes suburbanos, hacen que esta ciudad sea un caos en materia de vialidad. Un excesivo número de unidades de transporte colectivo invaden las vialidades que tratan de comunicar a la zona conurbada. Estas “combis” y autobuses son los principales interruptores de vialidad ¿Y todo porque? Porque no hay medios de transporte masivos debido a que por un lado los líderes sindicales impiden la construcción de estas obras, los gobiernos locales que más que defender intereses ciudadanos defienden posturas políticas y porque las comisiones metropolitanas son muy limitadas, sesgadas y fácilmente manipulables, sin olvidar que carentes de presupuestos.

El otro camino que puede tomar la región sureste es el de la zona metropolitana de Monterrey, donde a pesar de haber gobiernos locales provenientes de distintos partidos, más o menos llegan a acuerdos que les permiten avanzar y visualizar hacia el futuro, pero que sin embargo aún les falta camino por recorrer para institucionalizar esa coordinación que han logrado.

Me quedo entonces con el significado profundo de las palabras del director del Instituto Coahuilense de Ecología, esperando que no sea simplemente una buena declaración que no encontró eco entre los sectores de gobierno y sociales. Se que por ahí hay algunos esfuerzos que apuntan hacia visiones de largo plazo, pero les falta algo; institucionalizarse.

Como saltillense (por el momento en exilio voluntario) y desde esta trinchera hago un llamado a las autoridades estatales y municipales, a los grupos empresariales y sociales, a las universidades y partidos políticos, a que todos juntos, sin exclusión de nadie, se definan acciones que conlleven a construir los pilares de un instituto (o como se llame) que sea el integrador de visiones y el generador de propuestas que conlleven a solucionar retos en el campo del agua, calidad del aire, basura, vialidades, población, cultura cívica y obras de infraestructura, mismos que tiene que analizarse de manera conjunta, no dispersas.

A formar una estructura institucional ajena a visiones unipersonales y partidistas. En suma a visualizar un desarrollo integral para la región sureste del Estado a través de una órgano independiente. Los ejemplos ahí están, sólo falta voluntad y es que aún se esta a tiempo, aunque este se acaba rápidamente.

jueves, junio 05, 2003

Planear para el futuro


Localeando, El Diario de Coahuila, 5 de junio 2003

La solución a los problemas municipales requiere acciones planeadas tanto de corto como de largo plazo, pero dichas acciones también requieren de inmediatez. No es posible ya hoy en día que se confiera tanta perdida de tiempo atribuidos a los cambios de gobierno sobre problemas que precisamente están escaso de tiempo para resolverlo. Es necesario que las nuevas autoridades se incorporen al trabajo realizado y no desvíen  los esfuerzos que se han realizado mediante cambios de planes, proyectos y programas.

¿Qué han hecho algunos municipios para eliminar en cierto grado todo lo antes mencionado y transitar sobre un camino menos sinuoso que involucra planes a largo plazo? Pues bien, han edificado instituciones que asimilan todo el know-how colectivo de la comunidad, desde planes de desarrollo e información geo-estadística municipal hasta bases de datos de tráfico y flujos vehiculares. Toda esta información, por supuesto, a disposición del público en general.

Me refiero a los Institutos Municipales de Planeación. La ciudad de León (con el Instituto Municipal de Planeación, IMPLAN) y Ciudad Juárez (con el Instituto Municipal de Investigación y Planeación, IMIP) han logrado diseñar estos aparatos públicos municipales descentralizados que operan con total autonomía de operación y de toma de decisiones.

El Instituto Municipal de Investigación y Planeación de Ciudad Juárez es un organismo público descentralizado de la esfera municipal, que fortalece las capacidades de gestión urbana del gobierno y ofrece a la comunidad un lugar de consulta, asesoría y evaluación en cuestiones urbanas.

Este instituto surge durante la gestión del ex -Alcalde Francisco Villarreal (1992-1995) y fue el resultado de la necesidad de crear un órgano de planeación local que visualizara el futuro de la ciudad y donde sus propuestas fueran duraderas y aplicables en el tiempo, por lo que se puede afirmar hoy en día que el IMIP consolida un esfuerzo de muchos juarenses que han procurado que la planeación sea parte integral de las acciones urbanas, requisito indispensable para mejorar la calidad de vida.

Una de las grandes ventajas de formar un instituto con sus características actuales es que la planeación no queda responsabilizada en una instancia frágil que fácilmente pudiera ser manipulable, como bien lo señala Tonatiuh Guillén. La toma de decisiones que impactarían el futuro de la ciudad quedaría a buen resguardo y mejor aún basados en aspectos técnicos y no políticos.

Como todo, el origen del IMIP no estuvo libre de obstáculos. La iniciativa que daba su origen, si bien fue aprobada unánimemente en el Congreso Estatal, fue vetada por Francisco Barrio, en ese entonces gobernador de Chihuahua, y es que argumentaba que no se había consultado a las instancias estatales sobre su creación.

El sustento legal del IMIP se basa en la Ley Orgánica del Instituto Municipal de Investigación y Planeación del Municipio de Juárez, misma que fue aprobada por La Quincuagésima séptima H. Legislatura del Congreso de Chihuahua el 22 de septiembre de 1995 y se compone de 18 artículos y 7 transitorios. 

Hay artículos muy importantes que le dan identidad y sustentabilidad propia al instituto como es el artículo primero que señala que el IMIP tendrá personalidad jurídica y patrimonio propios. La importancia de ello es que le da el carácter de organismo descentralizado separado de la estructura de la Presidencia Municipal.

Por otra parte, el IMIP encuentra su independencia económica en el artículo tercero donde señala que su asignación presupuestal estará compuesta por la que le especifique el Ayuntamiento anualmente, el cuál no deberá ser menor al 1.25 % del presupuesto anual de Ayuntamiento. Punto importantísimo que le garantiza total independencia económica y total alejamiento de los caprichos gubernamentales.

La forma de administrar al instituto se clarifica en el artículo quinto al plasmarse que su administración estará a cargo de un Consejo Deliberativo y un director general, quien será nombrado por el Consejo Deliberativo de una terna. En el mismo artículo se menciona que la terna será integrada por la propuesta del Presidente Municipal, la propuesta de los Regidores que forman parte del Consejo Deliberativo y la propuesta de los ciudadanos que forman parte del Consejo citado.

Haciendo un desmenuce de lo anterior, se puede resaltar que la independencia de dirección, que se deduce del hecho de que el director general será elegido de una terna, aunado a la independencia económica ya garantizada en el artículo tercero, brindan una autonomía de rumbo con respecto a lo plasmado en los planes de desarrollo formulados por el gobierno local en turno y que en buen sentido contiene un alto grado de acción política, lo que lo hace subvaluarse ante los enfoques de los partidos de oposición y otros sectores sociales.

El mismo artículo quinto Señala también que el Consejo Deliberativo es la máxima autoridad en el instituto y que estará integrado por veintidós miembros de la siguiente manera: nueve funcionarios del gobierno municipal (incluido el Presidente Municipal) con derecho a voz y voto; tres Regidores con derecho a voz y voto; el director general del instituto con derecho a voz y voto; seis ciudadanos con derecho a voz y voto; dos representantes del gobierno estatal con derecho a voz; y un representante del gobierno federal con derecho a voz.

Otro artículo a resaltar, aunque este es de carácter transitorio, es el artículo sexto donde se menciona que el personal de planeación de la entonces Dirección General de Planeación, pasó a formar parte del Instituto mencionado, iniciando en esta forma el servicio civil de carrera, sin perjuicio de que sean sustituidos de acuerdo con la normatividad que quede vigente.

Para concluir el artículo de este viernes terminaré diciendo que encontrar alternativas de solución a los diversos problemas municipales requiere de creatividad y voluntad política de todos los actores, ingredientes importantísimos cuando los problemas locales nos han rebasado.  En algunos casos el gobierno municipal tendrá que ceder ciertas atribuciones pero ¿Acaso no vale la pena cederlos por el bienestar y desarrollo de la sociedad? ¿Sería viable un instituto de planeación para la región sureste de Coahuila donde estuvieran representados los municipios de Saltillo, Arteaga, Ramos Arizpe y General Cepeda?

Continuará...