lunes, septiembre 25, 2006

¿City Manager en Texcoco?

No coincido con quienes aseguran que todo en el PRD esta mal y por lo tanto debe ser desechado. Algunos de sus militantes cargan en sus espaldas una buena trayectoria política y han ejercido buenos gobiernos, como el de Zeferino Torreblanca en la alcaldía de Acapulco, a quien entrevisté en el puerto en 2004 semanas antes de postularse como candidato a gobernador. De manera que el PRD como gobierno ha aportado buenas prácticas y existen visos de que lo seguirá haciendo, y prueba de ello es lo actualmente acontecido en Texcoco, Estado de México.

En este municipio cercano al DF, el gobierno perredista creó en días pasados una figura administrativa que en otros países aporta orden, coordinación y administración. Me refiero al Gerente Municipal, conocido internacionalmente como City Manager.

El novel alcalde Constanzo de la Vega Membrillo (Administración 2006-2009) propuso en la primera sesión ordinaria de Cabildo la creación de la Gerencia Municipal, la cual fue aprobada por los Regidores. El nuevo cargo es ocupado por la Lic. Juana Amaya Córdova y entre sus responsabilidades están, según el boletín de prensa difundido, la de coadyuvar a realizar el Plan de Desarrollo de cada una de las 16 áreas administrativas y concretar una mayor eficiencia en los programas de trabajo de las direcciones y dependencias municipales.

¿Rendirá frutos esta figura en Texcoco, muy exitosa en otros países? Es difícil predecirlo porque al momento no han sido definidos puntualmente las responsabilidades y facultades de la Gerente Municipal. Al menos no en la página de Internet del gobierno (www.texcoco.gob.mx).

Como lo he relatado en varias ocasiones en este mismo espacio, el Gerente o Administrador Municipal tiene ya antecedentes en México. En Tijuana operó un par de años (02-04) pero fue eliminado por el actual Alcalde (Jorge Hank) sin expresar razones contundentes para ello. En el Estado de Oaxaca el Administrador Municipal es una figura que se activa únicamente cuando el Presidente Municipal ha sido removido (artículo 87 de la Ley Municipal), es decir ambas figuras no actúan al mismo tiempo.

En la delegación Miguel Hidalgo (del DF) existe un Gerente Delegacional (creado por la actual autoridad) pero ante el ya próximo cambio de Jefes Delegacionales nada asegura que permanecerá. Texcoco es apenas el tercer caso dado respecto a la figura del Gerente Municipal, ampliamente analizada y discutida en varios foros organizados en Coahuila y Nuevo León.

El City Manager tiene una historia de casi 100 años. Es muy popular en diversos países, tales como Canadá, Chile, Estados Unidos, Australia y Holanda y el último país en incorporarlo fue Ecuador. Su función principal es coordinar y operar bajo los estándares más altos de calidad la prestación de los servicios que ofrece el gobierno, supervisar la ejecución del presupuesto, hacer equipo con los directores y jefes de área y coordinarlos, todo ello siempre bajo la supervisión y el mandato del Alcalde y del Cabildo ¿Serán estas las funciones que le asignen a la Gerente Municipal de Texcoco?.

Pláticas con Alcaldes, asesores, funcionarios, así como en artículos leídos, me permiten concluir que existe un mal entendido en la clase política municipal mexicana sobre la función del Administrador o Gerente Municipal. Igualmente existe un gran temor; la concentración del poder en una sola persona y/o la competencia o sombra que pudiera causarle al Acalde. Los académicos también lo han minimizado y lo ven como una figura netamente anglosajona que nada tiene que hacer en nuestro entorno, aun cuando opera en Chile y ahora en Ecuador.

Pero en las ciudades, municipios, pueblos y condados donde opera la realidad es muy distinta (tampoco es la varita mágica) y Alcaldes y Regidores mexicanos no se dan cuenta que es un aliado que les facilitaría la toma de decisiones y lo mas importante; les permitiría enfocarse en lo realmente importante y no en asuntos de operación o administración que a veces rayan en lo ridículo. En otras palabras, les compraría tiempo para profundizar en sus relaciones con los sectores de la sociedad, generando mejores políticas públicas y de planeación de mediano y largo plazo.

Durante mi experiencia como Secretario Técnico del Alcalde de Saltillo (97-99) pude observar como el Alcalde soportaba un largo y quizás tedioso desfile de reuniones con funcionarios que en ocasiones trataban cuestiones inverosímiles. Por cierto, yo era uno de ellos. El tiempo para analizar y discutir lo realmente fundamental y para contactar con los sectores sociales era muy limitado, y no era por premeditación sino porque el inmenso mar de asuntos que se enfrentan en el gobierno municipal es enorme y realmente te ahoga sino sabes administrarte.

Con base a esta experiencia tan solo dos preguntas me gustaría contestaran los Alcaldes ¿Prefieren lidiar con diez o más directores o solo hacerlo con tres o cuatro (Secretario del Ayuntamiento, Contralor, Tesorero y Administrador/Gerente Municipal)? y ¿Prefieren gastar horas y horas en reuniones con su equipo de trabajo o escuchando y debatiendo con la gente, empresarios, académicos y líderes sociales, lo que brinda oportunidades políticas muy valiosas? El político se debe al ciudadano y es con ellos con quienes debe pasar la mayoría del tiempo. Además la época del todólogo quedo atrás.

Texcoco tiene dos caminos. El primero es asignarle a la nueva Gerente las facultades y responsabilidades de una auténtica gerencia, es decir, hacerla operadora y coordinadora de las políticas definidas por el Alcalde y el Cabildo, teniendo bajo encargo las áreas del Ayuntamiento a excepción de Contraloría, Secretaria del Ayuntamiento y Finanzas. El segundo es limitarla a actividades de planeación, de realización del Plan Municipal y su seguimiento. Si es esto entonces el título de Gerente Municipal estará mal usado y por lo tanto debe ser cambiado.

Es precisamente esto último uno de los riesgos de la figura en México; su mala aplicación y su desfiguración, haciendo que una buena idea la echemos a perder, como ha ocurrido en otros momentos.

Necesitamos configurar una nueva estructura para el Ayuntamiento mexicano porque lo hasta ahora hecho es como cambiarle llantas y rines a un carro que tiene 20 años de antigüedad, cuando lo que necesitamos es un nuevo carro o al menos ponerle un nuevo motor, porque el camino es y será muy sinuoso.

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