lunes, enero 29, 2007

Partidos locales 1


Artículo Localeando, El Diario de Coahuila, 29 de enero 2007

Existe una contundente realidad en nuestro sistema político; los tres grandes partidos nacionales (PAN, PRI y PRD) están en crisis. Sobran los casos y las razones a citar. El primero (PAN) siendo presa por ostentar el poder mismo, además de ser en extremo centralista. Guerrero, Aguascalientes, Yucatán, Estado de México, Coahuila y estados del sur, son muestra de una tempestad interna que apunta a incrementarse por el pleito Calderón-Espino. El PRI esta al revés; fuerte presencia local pero desorientación nacional, lo que ocasiona la inexistencia de una fuerza cohesionadora y una desubicación ideológica. Esto hace pensar sobre una potencial desbandada de PRI’s estatales para conformarse en una red de partidos independientes, tal como sucedió en sus orígenes.

El PRD con una mezcla de vicios de los dos partidos citados; Estados con nula presencia, dirigencias locales dividas en “tribus” y una dirigencia nacional secuestrada por un grupo radical que ha ennegrecido un panorama que pintaba para ser brillante. Y encima de dichas crisis partidistas un país con enormes retos, pero también con gigantescas oportunidades. Para decirlo coloquialmente; un gran barco con unos capitanes enanos. Y los grandes barcos también se hunden (Titanic, 1912). 

Estamos pues en un escenario de “Partidos bien partidos”, como lo escribió en un artículo reciente el reconocido historiador coahuilense Javier Villarreal Lozano (Palabra, 220107). En ese mismo artículo, el profesor Villarreal afirmó que en esta realidad política “hasta ahora no existen otros esquemas de operación”, sin embargo, yo no estaría muy de acuerdo con esa aseveración dado que si los hay pero no hemos hecho uso de ellos debido, entre otras cosas, a nuestra mentalidad centralista.

Uno de estos esquemas son los Partidos locales, esos grupos políticos regionales ninguneados por los partidos nacionales y desatendidos por los electores, porque ciertamente carecen de buenas ofertas y/o programas políticos competitivos. Ante esto los líderes sociales ni siquiera los consideran como último refugio político. Son pues casi unos parias, unos huérfanos de nuestro sistema de partidos.

Pero no olvidemos que el PRI tuvo sus orígenes en los partidos locales a finales de los 20’s. Fue su fortaleza regional y unión política la que, para bien o para mal, dieron estabilidad a nuestro país, tal como lo han hecho en otros, destacando España. No se podría entender la historia política moderna de los españoles sin partidos como Convergencia y Unión (Cataluña) o el Partido Nacionalista Vasco (País Vasco), quienes en los momentos claves después del Pacto de la Moncloa, contribuyeron enormemente a la transición política.

Los partidos autonómicos (locales) españoles siguen enriqueciendo la vida política porque favorecen la competencia partidista y obliga a los partidos nacionales (PSOE y Partido Popular) a extraer lo mejor de sí para derrotarlos o bien para aliarse y formar gobiernos. En España, 14 de las 17 autonomías poseen partidos locales y  tres de las cuatro autonomías con mejor nivel de vida son gobernadas por partidos locales. Me refiero nuevamente al País Vasco, Cataluña y Navarra (con el partido Unión del Pueblo Navarro). En estas autonomías, las únicas en España además de la Comunidad de Madrid, el PIB per cápita es superior a la media europea, situada en 31 mil 800 dólares anuales, aproximadamente.

Al igual que en España, en Canadá los partidos locales también han hecho su aportación política, destacando el Partido Québécois (Québec) y el Partido Saskatchewan (Saskatchewan). ¿Y en EUA? Bueno, aquí el asunto es distinto porque a nivel local la política es personalizada (meritocracia) y no tanto partidista, lo que ayuda a atender más lo ciudadano y no tanto los intereses partidistas.

Regresemos a México, en donde no podemos afirmar que no hayan existido partidos locales. Ahora mismo 12 de 32 entidades poseen este tipo de partidos y aquí la lista: Baja California con dos (Partido Estatal de Baja California y Partido Encuentro Social); Baja California Sur (Partido Movimiento de Renovación Política); Coahuila con dos (Unidad Democrática Coahuilense y Partido Cardenista Coahuilense); Colima (Asociación por la Democracia Colimense); Durango (Partido Duranguense); Guerrero (Partido Alianza por Guerrero); Nayarit (Partido de la Revolución Socialista); Oaxaca (Partido Unidad Popular); San Luis Potosí (Partido Conciencia Popular); Tlaxcala (Partido del Centro Democrático de Tlaxcala); Veracruz (Partido Revolucionario Veracruzano); Yucatán (Partido Alianza por Yucatán).

De la lista anterior me llama la atención el hecho de que un Estado que siempre lidera las pujas federalistas como Nuevo León no posea actualmente un partido local. Un fenómeno digno de estudio. El último (¿Y el único?) fue el Partido Republicano, el cuál compitió en las elecciones del año pasado, obteniendo apenas el 0.5% de los votos y por lo tanto perdiendo el registro.

Por otra parte, existen pocos Estados con partidos locales con actividad desde antes del 2000 como Coahuila, Guerrero, Nayarit y San Luis Potosí. Otros estados donde hubo tradición de partidos locales, como Morelos (Partido Civilista Morelense) o Zacatecas (Frente Democrático de Zacatecas), hoy no cuentan con uno.

Algo también para estudiarse es que nunca, desde el nacimiento del PRI (1929), un partido local ha ganado una gubernatura. Sí diputaciones locales y
muchas más regidurías (principalmente de representación proporcional) y una que otra alcaldía. Pero nada más. Tampoco han figurado en el debate político nacional con propuestas controversiales como el separatismo o algo similar.

El escenario histórico y actual para los partidos locales ha sido muy oscuro en un país que se dice ser federal. Pero ¿A qué se debe? ¿Porqué los políticos que abandonan un partido nacional buscan refugio en otro del mismo tipo cuando sufren de los mismos vicios? ¿Hay futuro para los partidos locales? ¿Los necesitamos?

Estas son preguntas que espero responder en la próxima entrega.

Glosa: Cuatro regidoras panistas, de los siete que existen en el Cabildo de Saltillo, fueron expulsadas supuestamente por no cubrir sus cuotas al partido ¿Irán a parar a las filas de un partido político nacional, un partido local (no lo creo), serán independientes o comenzarán a hacer labor para formar uno local?.

lunes, enero 22, 2007

Calderón, municipio y descentralización


Artículo Localeando, El Diario de Coahuila, 22 de enero 2007

En estos momentos un equipo especial del Presidente Calderón está preparando el Plan Nacional de Desarrollo. Dentro del mismo se incluirá lo relativo al tema municipal. En su momento el ex –presidente Fox incluyó este tema dentro del Programa para un Auténtico Federalismo (PAF), el cual fue anunciado con bombo y platillo, según recuerdo.

El PAF, cuyo responsable de aplicarlo y darle seguimiento fue el INAFED (Instituto Nacional para el Federalismo y Desarrollo Municipal), incluía la Agenda Desde Lo Local (ADLL, www.desdelolocal.gob.mx), un programa “para impulsar el desarrollo integral de los municipio y que permite a los tres órdenes de gobierno brindar soluciones específicas a los problemas cotidianos de los ciudadanos y sus autoridades locales”. La ADLL también era (y es) “una guía sencilla y práctica” basada en 39 indicadores agrupados en cuatro categorías: Desarrollo Institucional, Económico Sostenible, Social Incluyente y Ambiental Sustentable.

A los pocos meses de arrancado el PAF, la ADLL se convirtió en el principal programa del foxismo para la descentralización y los municipios. Para su desarrollo se efectuaron múltiples reuniones con actores diversos; desde universidades, hasta organizaciones nacionales e internacionales. También se le invirtió mucho dinero, incluso de países extranjeros. Lo sé porque yo participé en alguna parte del proceso. La ADLL se pensó algo así como un “torrente sanguíneo” por donde fluiría la descentralización política, administrativa y fiscal del país acorde con los indicadores desarrollados; quien iba cumpliendo iría recibiendo facultades y recursos. La idea conceptual no estaba mal, según yo, pero era un proyecto ambicioso que requería una enorme habilidad negociadora para mantener aquel esfuerzo operando.

Pasó el tiempo y muchos de los participantes iniciales se fueron retirando, entre ellos las asociaciones de municipios, quizás los principales actores. Luego los líderes del proyecto quisieron exportarla a otros países cuando ni siquiera había sido probada en el país. Finalmente los “jefes foxistas” decidieron seguir operando la descentralización a la vieja usanza donde la SHCP era el principal protagonista. Los gobiernos estatales continuaron negociando individualmente con cada secretaría aquello que deseaban que se descentralizase, y los municipios a su vez negociaban con los gobiernos estatales. Una vez más se había perdido el orden en un proceso crucial.

Adicionalmente, el “torrente sanguíneo” (ADLL) no llevaba “sangre” (recursos, facultades) y solo distribuía “agua” (capacitación y meros reconocimientos a gobiernos estatales y municipales que participaban). Con ello al cuerpo humano (México) le siguieron saliendo deformaciones y obesidades por algunas partes. Incluso surgieron coágulos, como aquel fiasco de septiembre de 2004, cuando la SEGOB incluyó erróneamente en el paquete presupuestal que entregó al Congreso, el borrador de una iniciativa para la reelección inmediata de alcaldes. Todo un desastre y hazmerreír para los rivales políticos.

Finalmente los resultados de la ADLL (con su objetivo inicial totalmente desvirtuado) fueron más de forma que de fondo y estos se difundieron el 26 de octubre de 2006 en Aguascalientes durante el 3° Foro Internacional “Desde lo Local”; se aplicó en 364 municipios de 20 estados, se entregaron 857 certificados de calidad a 123 municipios de 9 estados y 113 obtuvieron la certificación correspondiente (Boletín INNOVA, 6/11/06).

Con esos resultados, cualquier persona eliminaría la ADLL porque hoy por hoy no se tienen mejores municipios, pero no tan rápido y a continuación describo mis comentarios sobre el asunto:

1. De entrada no eliminar el programa. Muchos de los participantes manifestamos duras críticas al diseño final de la herramienta pero no olvidemos que en su concepción original muchos estuvimos de acuerdo porque sabemos que necesitamos ese “torrente sanguíneo” para proveer al municipio de las atribuciones necesarias que le ayuden a atender a una cada vez más exigente ciudadanía. Partir otra vez de cero tomaría al menos un par de años y el país no esta para desperdiciar el tiempo.

2. No cambiarle de nombre. Hacerlo es quitarle un pedazo a la institucionalidad que hasta ahora ha logrado construir. La ADLL esta posicionada en el ambiente municipal y para ello se invirtió mucho esfuerzo y dinero. En todo caso reposicionarlo bajo otro enfoque.

3. Reconquistar socios. Es necesario subir nuevamente a las asociaciones de municipios a la “Fase II” de la ADLL para lograr su aval. Sin ellos todo resultado será limitado, como lo ha sido hasta ahora. Igualmente subir al Congreso federal y estatales por aquello de las reformas que deban hacerse a las leyes correspondientes.

4. Reformar el “corazón” y sus “venas”, es decir, sus indicadores. Algunos de estos requieren ajustarse y hacerlo es reforzar y preparar al “torrente sanguíneo” para que ahora sí distribuya “sangre” y no solo “agua”. Los modelos SINDES de AMMAC, G-7 y de otras universidades pueden aportar elementos valiosos.

5. La “sangre”.  La ADLL debe entregar reconocimientos pero también las atribuciones (con sus recursos) que los municipios requieran. Esto en base a los resultados en los indicadores y siguiendo un proceso ordenado, claro y transparente.

6. Obtener el compromiso formal y legal de las Secretarias federales y estatales para considerar a la ADLL como aduana obligada para descentralizar atribuciones y recursos a los municipios.

7. Transparencia. Hasta ahora no existe de manera pública una tabla de avances por municipio. El INAFED ha sido muy opaco en este punto y solo conocemos el status de los municipios participantes por los boletines pírricos que se difunden. Se necesita un programa (hospedado en la página de INAFED) que de un seguimiento profesional. Esto conllevaría a generar una bolsa de buenas prácticas municipales.

8. Reflejo de esfuerzos. El proceso de descentralización que vaya realizándose a través de la ADLL deberá irse reflejando en índices que a la fecha existen, principalmente el de Desarrollo Humano Municipal de la ONU.

Conclusiones. Un proceso de descentralización es una tarea titánica que requiere de numerosos mecanismos jurídicos, políticos y técnicos. La ADLL es uno de ellos y solo requiere reformarse.

lunes, enero 15, 2007

Marcha en el País Vasco


Artículo Localeando, El Diario de Coahuila, 15 de enero 2007

Llegué a las 4:45pm del pasado sábado 13 a la plaza del Sagrado Corazón, lugar donde inicia la Gran Vía, calle principal de Bilbao y punto de partida de la marcha titulada “Por la Paz y el Diálogo, exigimos a ETA el fin de la violencia”. Organizada por el Lehendakari Juan José Ibarretxe (Presidente del País Vasco), su propósito era condenar el atentado etarra del pasado 30 de Diciembre en el aeropuerto madrileño. A quince minutos del inicio el escenario lucía desangelado. La otra gran manifestación, la de Madrid, arrancaría una hora más tarde.

Para vestir mejor esta crónica vale la pena dar algunos detalles del contexto socio-político de los últimos días. El título de la manifestación generó mucha polémica entre los partidos políticos y la sociedad en general porque en un principio solo incluía la frase “Por la Paz y el Diálogo”, algo que de alguna forma privilegiaba a ETA; no le condenaba por su último acto. El día jueves, dos días antes y bajo intensa presión, el Lekendakari y su partido PNV (Partido Nacionalista Vasco) aceptaron agregar la segunda parte de la frase generándose dos efectos; la suma del resto de los partidos políticos para participar (a excepción del PP –Partido Popular-) y la cancelación de la participación de Batasuna –brazo político de ETA e ilegalizada por el gobierno español-.

Por su parte, el PP nunca dio una muestra clara de sumarse y en ocasiones caía en contradicciones. Desde el día del atentado su postura ha sido netamente radical y bloqueadora, tildando de incompetente al Presidente Zapatero (PSOE). Dicha actitud me recordó al PRI del sexenio de Fox y ahora todos sabemos que las consecuencias de ello fueron nefastas en las pasadas elecciones. Para el PP no existe otra salida mas que exterminar a ETA y esta postura es compartida por la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo). Sobra decir la intensa cobertura de los medios a estos acontecimientos.

Regresando a la marcha; diez minutos antes de que ésta empezase se observaba un mar de periodistas y poca gente en el punto de partida. Por momentos pensé que aquello iba al fracaso pero tan pronto arrancó la marcha, la gente salió de los no pocos bares existentes en la Gran Vía, similar en anchura a Insurgentes (DF) o Blvd. V. Carranza (Saltillo). Igualmente, cientos de bilbaínos se incorporaban a ella desde las calles laterales o bien del transporte público. Aquí no hay acarreados. Yo quedaba gratamente sorprendido. El Lehendakari y demás políticos locales (nacionalistas, socialistas), y los invitados catalanes, lideraban el contingente.

Contrario a las varias marchas que observé en el DF, donde se gritaban consignas o cánticos dando un toque alegre, vivo, quizás chusco, y entonados por gente en su mayoría clase media y baja –a excepción de la marcha por la inseguridad 2004, donde acudieron ciudadanos de todo tipo-, esta manifestación incluía gente de buen ver, con vestimenta que denotaba un generoso ingreso económico (pirrurris diría AMLO) y la razón es muy simple; el País Vasco es la autonomía con el PIB per capita más alto de España y esto atempera la diferencia de clases.

Decidí esperar hasta que la parte última se moviera y mientras ello acontecía la gente se mostraba seria, silenciosa, parca, quizá triste y preocupaba porque su tierra se encuentra en un conflicto que parece inacabable y en medio (una vez más) de la violencia. Iban dialogando entre ellos, una que otra bandera vasca se podía ver, ninguna española. La presencia de la policía (Ertzaintza) era discreta en medio de miles de ciudadanos que seguían atiborrando la Gran Vía.

Ubicado al final de los desfilantes de pronto entablo conversación con don José Luis, un adulto mayor nacido en esta ciudad en 1936 y fiel testigo de la evolución vasca y española. Le pregunto si había visto una manifestación tan populosa como esta y me dice que quizás se asemejaba a la realizada en memoria de Miguel Ángel Blanco (concejal del PP asesinado por ETA en 1997). En seguida afirma que los vascos son gente normal que quieren vivir en paz. Don José Luis me dice sentirse cansado de los políticos, quienes solo cuidan sus intereses y confunden a la gente. Le digo que yo pienso lo mismo de los políticos mexicanos. Me confiesa sentirse “desilusionado” porque el esfuerzo realizado por su generación ha servido de poco. Hoy, agrega, el escenario es más complejo y confuso. 

Me despido de don José Luis pensando en sus palabras y mezclo los roles de los partidos españoles y vascos (PP, PSOE, PNV) con el de los mexicanos (PRI, PAN, PRD). Mi conclusión temporal es que al menos los de aquí han creado las condiciones para que los ibéricos gocen de un mejor nivel de vida. Para entonces eran las 5:30pm y decido andar a paso veloz por una calle lateral para alcanzar la punta de la manifestación. Diez minutos más tarde y algo cansado, la alcanzo a la altura de “El Corte Inglés, la mayor tienda departamental de España, algo así como Liverpool en México. Me coloco a unos metros frente a los políticos, adelantados por cuatro o más personas que cargaban la manta blanca con la leyenda que tanta controversia había causando. El lugar seguía atestada de periodistas y fotógrafos atentos a cualquier cosa. Igualmente había locutores transmitiendo reportes en vivo a sus noticieros. De pronto me encuentro con mi nuevo amigo Iñaki, un joven que recién inicia sus pasos de periodista. Charlamos sobre el suceso y me va señalando a sus colegas famosos.

Llegamos frente del Ayuntamiento, un edificio antiguo, hermoso, una hora después. Iñaki me introduce a la “isla” de los periodistas y soy afortunado porque puedo tener una buena vista. Una voz en off indica que esperaremos cinco minutos porque aun seguía saliendo gente del punto de partida. Le escucho decir a una reportera la cifra de 70 mil asistentes, bastante para una ciudad de casi un millón de habitantes. Pasa el tiempo y el Lehendakari sube al podio para dar su discurso en Euskera y en Español. Comienza con un “Estamos aquí para manifestar nuestro rechazo a la violencia”. Apela por el diálogo por encima de la politiquería y pregunta “¿cuantas lecciones más deben aprenderse?”. Agradece la generosidad del pueblo vasco por su asistencia y termina su mensaje pidiendo un minuto de silencio. A las 6:15pm todo había acabado y los miles de vascos se retiran cargando bajo el brazo una nueva esperanza, deseando que su mensaje lo haya escuchado ETA. Y yo no estoy seguro que así haya sido.

lunes, enero 01, 2007

Reflexiones para el 2007


Artículo Localeando, El Diario de Coahuila, 1 de enero 2007

Llegó el 2007 y aquí algunas reflexiones sobre cuatro temas; sociedad, municipio, regionalismo mexicano y separatismo.

1. Sociedad. Después de radicar en Japón por más de un año y de iniciar mi residencia en España, dos naciones que siguen caminos distintos de desarrollo pero con el mismo objetivo, más confirmo mi creencia de que nuestro país se ubica en un estado vulnerable porque su sociedad sigue sin dar ese estirón que diferencia a los países desarrollados de los mediocres. Hasta ahora, el papel de “malo de la película” se lo achacamos a nuestra clase política más sin embargo esta no es muy distinta a la japonesa o española. Son las sociedades respectivas y su involucramiento en la vida pública las que muestran las mayores diferencias. Sin participación cívica activa de calidad que genere propuesta y haga modificar el status quo político, es difícil detonar un desarrollo nacional sostenido e integral. Urge un mayor apoyo a los grupos de derechos civiles y mayormente a los “Think Tank”.

2. Municipio; En lo general el municipio mexicano seguirá entre la mediocridad política, la opacidad y el derroche de recursos, con algunos contados destellos de innovación, consolidación institucional y eficiencia operacional. Chihuahua sería para mí el municipio modelo a seguir si tomamos en cuenta los temas de seguridad pública, finanzas y recursos humanos. En el tema de planeación Ciudad Juárez y León, con su IMIP (Instituto Municipal de Investigación y Planeación) e IMPLAN (Instituto Municipal de Planeación) respectivamente, seguirán marcando la pauta para las varias decenas de municipios que ya cuentan con un organismo similar. Me duele confesarlo pero ningún municipio de Coahuila entra en esta categoría.  

Para continuar quitando esa camisa de fuerza jurídica a la que están sometidos los municipios mexicanos, es urgente que se apruebe cuanto antes la iniciativa de reforma municipal que sigue atorada en el Congreso federal, la cual elimina la prohibición de la reelección y fomenta la medición del desempeño, una herramienta de la administración hasta ahora muy poco usada (lamentablemente) por los gobiernos locales. Pero principalmente es necesario seguir conteniendo el “centralismo mental” de muchos políticos, líderes sociales y académicos, quienes aseguran que todo se resuelve desde el centro o imponiendo una medida al resto de los municipios mexicanos (como los 4 años de gobierno).

Un hecho que pudiera hacer historia en el 2007 sería la potencial adopción en Coahuila de la elección de regidores por distrito, un tema que ha sido abordado por el Alcalde de Saltillo y quien, según declaró, preparará una propuesta para presentarla al Congreso local ¿Se atreverán Coahuila y Saltillo a hacer nuevamente historia en el tema municipal como lo hicieron con la ampliación del período de gobierno municipal de 3 a 4 años? Yo espero que sí.

3. Regionalismo mexicano. La diferencia de crecimiento económico entre regiones seguirá siendo una constante y eso se debe a la ausencia de un marco jurídico que distribuya las oportunidades y los recursos en base a criterios federalistas justos. Algunos Estados (como Oaxaca) tendrán que hacer su “chamba” y dejar de solamente tender la mano a “papa gobierno federal”. Otros seguirán abriendo caminos de innovación como lo hicieron Chihuahua y Nuevo León con los juicios orales. El derroche con el exceso de funcionarios sigue siendo la mala nota.

Hoy más que nunca se torna necesario arrastrar el lápiz en el tema del federalismo en todas sus vertientes (fiscal, hacendario, facultativo, político) y combatir, con el apoyo federal, las carencias estatales generadas no por incompetencia, sino por su envergadura, tal como ocurre con la seguridad pública en Tijuana, cuyos habitantes se sienten abandonados por la federación. Este tipo de problemas deben ser atendidos para evitar que se acentúen, de lo contrario los sentimientos regionalistas (hoy en niveles relativamente bajos) crecerán y se enraizarán en el pensamiento (quizás justificado) de que es “mejor seguir solos porque los otros no avanzan” y los que dicen que “es mejor seguir solos porque no nos ayudan”.

Una vertiente que México y sus estados no han explorado y explotado suficientemente es lo relacionado a la creación y consolidación de los partidos políticos estatales. Promover lo anterior ayudaría a construir un contrapeso a los partidos políticos nacionales, mayormente guiados por sus intereses corporativistas y grupales. Hoy el “Senado de la República” es el “Senado de los Partidos” y ello debe cambiar para ajustarse a lo definido por los fundadores del país en la Constitución de 1824.

En este sentido, se torna necesario volcarse a un regionalismo moderado que anteponga los intereses estatales porque el actual enfoque político, de corte centralista y en excesivo partidista, ya esta agotado. Aquí en España, tres de las cuatro autonomías más desarrolladas y con mejor nivel de vida (País Vasco, Navarra y Cataluña) son gobernadas por partidos locales. En otra entrega analizaremos este tema por demás interesante.

4. Separatismo. La pesadilla actual de las Naciones se llama “separatismo” y en muchas seguirá siendo una realidad o pasará a ser una realidad. El tema ha resurgido con gran fuerza en el mundo y México es de los pocos países que se salvan del tema (por ahora), no obstante ya se ubican fácilmente en el Internet foros virtuales que contienen expresiones de separatismo. En el mundo los casos abundan; Canadá (Québec), Bolivia (Santa Cruz), Bélgica (Flamencos y Valones), España (País Vasco y Cataluña), Reino Unido (Escocia), Serbia (Kosovo), Indonesia, Tailandia, India, Irak, Afganistán, China y varios otros más.

De todos estos casos, sobresalen para el 2007 Kosovo, donde la ONU tiene que definir si acepta y apoya su separación de Serbia (a lo que se opone España y otros más) y en Escocia, donde un triunfo en las elecciones locales del verano del partido nacionalista escocés sería el primer paso para organizar un referéndum de consulta sobre la conveniencia de seguir siendo parte del Reino Unido, algo que al ciudadano inglés no le quita el sueño.

El mundo avanza e ideologías de toda índole (incluyendo el separatismo) se dispersan con gran velocidad en esta época de las tecnologías de información. El ciudadano vuelve a  ser protagonista, tal como lo dijera la revista Time al declararnos “el personaje del 2006”.

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