jueves, septiembre 25, 2008

En Richmond

Artículo Localeando, 25 de Septiembre de 2008 
Jaime Villasana Dávila 

Mi viaje a Richmond (Virginia) ha sido más interesante de lo que esperaba. En un principio mi atención se enfocaba en atender la 94 Conferencia Anual de ICMA (la Asociación Internacional de Administradores Municipales y/o City Managers) que, como cada año, ofrece ideas nuevas sobre cómo construir un gobierno de resultados, eficiente y efectivo para con la sociedad.

Este año por cierto, para quienes somos parte de la numerosa familia de ICMA (www.icma.org), es importante porque celebramos el 100 aniversario del primer City Manager nombrado por un Cabildo para administrar los destinos de una comunidad. Ocurrió en Staunton, Virginia, y su nombre era Charles Ashburner. Este hecho modificó la administración pública local en múltiples países, incluidos Chile, Canadá, Australia y hasta México.

Pero además de escuchar conceptos como “el Efecto Medici” o “Alto Desempeño en Gobierno” o descubrir la existencia de nuevos cargos dentro de los gobiernos locales como Director de Energía, Director de Reciclaje, entre otros, vine a comprender dos cosas; a) que varios gobiernos locales mexicanos van realizando acciones que marcarán huella en la administración pública mexicana y b) la tremenda crisis financiera que ocurre ahora mismo en este país.

En esta conferencia anual se reconocieron por primera vez a 14 municipios mexicanos que han realizado un trabajo sobresaliente en un tema crucial que tiene alto impacto para la construcción de un buen gobierno; la medición del desempeño.

Puebla, Chihuahua, Zihuatanejo, Hermosillo, San Nicolás, entre otros, han logrado ir sentando las bases para crear sus propios sistemas de medición de una manera institucionalizada, algo que el gobierno federal y los estatales apenas comienzan a abordar de manera seria.

El tema no es menor porque a partir del 2009 toda entidad pública está obligada por la Constitución federal a publicar los indicadores que opera así como sus resultados. La gran pregunta es cuantas entidades mexicanas cumplirán con tal norma. Por lo pronto, estos y varios gobiernos locales más van un paso adelante. Enhorabuena por ellos.

El otro tema es la crisis financiera y vaya crisis. Tan sólo basta indicar que el tamaño del rescate financiero planteado por Bush al Congreso representa ¾ partes del PIB de México. Acá al final de cuentas también tendrán su FOBAPROA, aunque no será la primera vez. Por ahora los críticos del sistema capitalista estilo americano están de fiesta.

jueves, septiembre 18, 2008

CO vs EMyMo

Artículo Localeando, 18 de Septiembre de 2008 
Jaime Villasana Dávila 

Días atrás comenzaron las campañas electorales para diputados locales (la elección es el 19 de Octubre). Por ahora el ambiente de campaña comienza a sentirse sutilmente en la radio y en las calles. Por lo pronto y de mi parte he visitado las páginas Web de los candidatos que me interesa seguir dado que vivo en el distrito IV. Por parte de UDC a Efrén Martínez Sánchez, del PAN a Carlos Orta (CO) y del PRI a Enrique Martínez y Morales (EMyMo).

Del primero no pude obtener información alguna en el Internet al no poseer una página Web propia, lo que si sucede con los otros dos. A primera vista se observa una página más elaborada y de mayor contenido en la de EMyMo que en la de CO, pero cuando se navega en ella se puede concluir que la calidad, riqueza y valor de su contenido en cuanto a propuestas también es muy limitada.

Ambos candidatos ofrecen lo de siempre; generalidades en sus propuestas y enfoque en los temas comunes (educación, seguridad, salud, empleo, desarrollo social). La diferencia entre ambos por ahora es que CO aborda el tema de la Transparencia y EMyMo el de Jóvenes, pero otra vez, con generalidades.

Habiendo tanto por hacer por ejemplo en el tema de seguridad, sobran las acciones puntuales que pueden y deben hacerse desde el Congreso, y no sólo “la aprobación de más recursos”. La inseguridad no es un problema de sólo dinero, es el sistema mismo el que presenta muchas fallas, iniciando con la partidización de jueces y no profesionalización de los cuerpos de policía.

Me pregunto qué piensan de las reformas estructurales tan necesarias en nuestro Estado como quitar ciertas atribuciones al Ejecutivo y pasarlas al Congreso; que hay de la protección al medio ambiente; de los medios alternativos de transporte (ciclovías, tren ligero); de iniciativas para fortalecer a un Ayuntamiento también enfermo de Presidencialismo; apoyo al desarrollo de tecnología; creación de un sistema institucional de indicadores para conocer realmente sobre la gestión del gobierno estatal y los municipales.

En cuanto a mi distrito me pregunto qué gestionarán específicamente para que éste sea más seguro, con mejor transporte y vialidades, entre otros.

Todo apunta a que habrá un alto abstencionismo debido al perfil de la elección (no Alcalde y no gobernador) y con tales propuestas, razones hay de sobra para no votar. Todavía hay tiempo para que se den a conocer iniciativas puntuales y de vanguardia que fortalezcan nuestra incipiente democracia estatal ¿las habrá?

jueves, septiembre 11, 2008

Fiestas Patrias ¿y la Matria?

Artículo Localeando, 11 de Septiembre de 2008 
Jaime Villasana Dávila 

Los regímenes post-revolucionario y priísta impulsaron durante años una política de Nacionalismo duro donde México como país era el principal símbolo de respeto y pleitesía. Hechos como la expropiación petrolera abonaron también a ello. El posicionamiento de esta política pública entre la mente y corazón de los mexicanos ocasionó un sobredimensionamiento de México en detrimento del amor que debemos darle al Estado en que vivimos.

Así las cosas, en cualquier época del año y más en estas fechas los símbolos nacionales monopolizan el orgullo identitario y por ningún lado ubicamos a los símbolos de nuestros estados. Es muy raro ver en plazas públicas de las diferentes ciudades del país la bandera Estatal (que en cierta medida no las hay) o saber de grandes festividades por un aniversario más de la fundación de tal o cual Estado. Siempre pues predomina la Patria pero no la Matria, en un país que se dice ser federal.

No obstante, algunas autoridades como las de Coahuila, Yucatán o el Estado de México han hecho ciertos esfuerzos por ensalzar el espíritu local. Por ejemplo aquí en Coahuila en el sexenio anterior se convocó a la composición de nuestro himno estatal. En el actual gobierno se impulsa la creación de museos que alimentan el orgullo coahuilense, además del discurso político conflictivo contra el gobierno federal, el cual también alimenta tal sentimiento, pero ¿es suficiente?

El balance entre el amor a la Patria (México) y a la Matria (en mi caso Coahuila) es algo que no podemos dejar de atender en un momento donde nuestros Estados enfrentan serios retos institucionales, democráticos, de seguridad. Es necesario abonar amor y cariño a la Matria para que alimente al de la Patria. Un proceso inverso no se concibe por la simple razón de que somos un país federal y éste se construye de abajo hacia arriba.

Una encuesta del periódico Reforma de Septiembre de 2007 arrojó que al 22% le gusta más poner en alto el nombre de su estado, ciudad o pueblo que el nombre de México; al 40% le causa más orgullo la región donde vive. También arrojó que en la región Centro-Occidente el 88% se dice muy orgulloso de ser mexicano (recuérdese que de ahí es el mariachi); en el Centro, 86%; en el Sur, 79% y en el Norte, 77%.

Las cifras anteriores son interesantes y dicen muchas cosas pero no reflejan en su justa dimensión la distribución del amor, orgullo y respeto que debe existir para con la Patria y Matria, menos las acciones que llevamos a cabo para celebrar a cada una de ellas.

miércoles, septiembre 03, 2008

No todo es Narcotráfico

Artículo Localeando, 3 de Septiembre de 2008 
Jaime Villasana Dávila 

Con los acontecimientos sucedidos en las últimas semanas mucho me temo que nos estamos concentrando demasiado en unos cuantos pinos descuidando el resto del bosque. En otras palabras, las autoridades de los tres órdenes de gobierno realizan esfuerzos extraordinarios para combatir la inseguridad y el narcotráfico en menoscabo de combatir la corrupción, la impunidad, la opacidad, la debilidad institucional.

Como siempre, las autoridades toman una actitud reactiva ante la presión social y no proactiva en tiempos menos “calientes”, cuando se tiene la cabeza fría y están las condiciones para ir armando un buen entramado institucional. Parece gustarles tener el agua al cuello y después preocuparse por cómo salir de la inundación.

Mientras esto acontece en el ámbito gubernamental, en lo social la desesperación comienza a hacernos presa y nos obliga a salir a las calles para manifestar nuestro desacuerdo y exigir un ¡ya basta!, ejercicio democrático que no necesariamente puede transformarse en una ola de reforma colectiva donde todos (sociedad y gobierno) nos vemos favorablemente arrastrados. Ya lo vimos con las marchas de finales de los 90s y 2004. Nada cambió ¿y en 2008?.

La buena noticia es que la sociedad al menos acude a una herramienta disponible en toda democracia (manifestación colectiva de ideas -marchas). La mala es que no hemos sabido operar efectivamente los mecanismos ubicados entre la actividad normal y las marchas (o entre Sociedad y Gobierno); los múltiples consejos ciudadanos que tenemos a lo largo y ancho del país.

Pero regresemos a la esfera de los tres órdenes de gobierno, cuyo enfoque de las autoridades (y de los ciudadanos también) en los efectos (narcotráfico, inseguridad) y no en las causas (corrupción, impunidad, reglas inadecuadas, debilidad institucional), nos augura un futuro lleno de círculos viciosos, generando al final del día un país cada vez más polarizado social y geográficamente.

Se requiere entonces enfocarse en lo importante y no sólo en lo urgente. En ganar esas pequeñas batallas diarias libradas en los procesos y tomas de decisiones realizadas por autoridades. Se necesita usar los dientes que las leyes poseen y enviar claros mensajes a los torcedores de la ley.

No todo es dinero como manifiestan en sus discursos los ejecutivos federal, estatales y municipales. No todo es narcotráfico e inseguridad, temas urgentes a atender sin duda pero que no son los cruciales porque se trata de efectos.