jueves, febrero 26, 2009

Reformas en Coahuila

Artículo Localeando, 26 de Febrero de 2009 
Jaime Villasana Dávila 

En las últimas semanas la estructura institucional de Coahuila ha sufrido ajustes de gran relevancia. Destaco dos de ellas; la distribución del poder público en el Congreso local y la procuración de justicia y seguridad con la creación de la Fiscalía General del Estado (FGE).

El primer tema tiene su centro en la disminución del número de diputados locales de 31 a 25 a partir de enero de 2012. No es fácil para un partido que ostenta el poder disminuir los espacios del mismo debido a que un buen número de militantes se moviliza políticamente para ello; para algún día ostentar un cargo público.

Pero el PRI-Coahuila comprendió el reclamo ciudadano derivado en buena parte por el desgaste político ocasionado por los bonos y los sobre-gastos, procediendo a pesar del griterío de la chiquillada (en la que ahora debemos incluir al PAN, al menos para el caso coahuilense).

Otro punto relacionado es la ampliación del periodo del cargo de diputado a cuatro años, poniéndolo a tono con el de los Alcaldes. En este rubro nuevamente Coahuila fija un precedente a nivel nacional, al cual ningún otro estado se ha sumado esperando la tan ansiada reelección, algo muy difícil de darse al menos en el mediano plazo.

El segundo tema es de crucial relevancia dado el momento de crisis de inseguridad por el que atravesamos. La fusión de la SPP-Estatal y la PGJE para dar vida a la FGE, abre una nueva oportunidad para replantear nuestra estrategia en el tema. En esta reforma el Poder Judicial coahuilense también deberá ajustar para no desbalancear todavía más el binomio procuración-impartición de justicia.

En lo personal aplaudo las reformas citadas y hago votos para que rindan frutos por el bien de Coahuila. Se trata de reformar para avanzar y no para permanecer igual (ojalá así se entienda).

Sin embargo, el PRI local no debe olvidar que quedan pendientes muchas otras reformas como la disminución de atribuciones al Ejecutivo estatal (los fiats notariales por ejemplo), temas ambientales (prohibición bolsas de plástico) y de transporte alternativo (ciclopistas), asuntos municipales (elección de regidores por distrito), etc. Ojalá pronto estas también sean abordadas.

Glosa; el pasado lunes el Pdte. Obama sostuvo una sesión de preguntas y respuestas con diputados y senadores demócratas y republicanos. Los medios estuvieron presentes. Esto fue un movimiento atípico para un Pdte. pero una excelente forma de interacción Ejecutivo-Legislativo a los ojos de todos ¿Por qué no hacer lo mismo en Coahuila y en México?.

jueves, febrero 19, 2009

¿Qué pasa en el norte?


Artículo Localeando, 19 de Febrero de 2009 
Jaime Villasana Dávila 

El corrido “pistoleros famosos” de los Cadetes de Linares dice en una de sus estrofas “por los pueblitos del norte siempre ha corrido la sangre” y en términos generales es correcta tal apreciación. Desde el tiempo de las tribus, pasando por los primeros pobladores “civilizados”, luego en los S. XIX y XX, el norte siempre ha sido violento.

Pero los hechos del S. XXI se han salido de los bandos de tolerancia social y manejo gubernamental. El resultado es por demás conocido; un Estado mexicano (que incluye autoridades estatales y municipales) rebasado, preso de su propia complicidad para con el crimen organizado y de su simulación para castigar a los quebrantadores de la ley (desde parquímetros hasta las televisoras).

Las sociedades fallan (y sus instituciones se hacen fallidas) por diversas causas. En Guerrero, Oaxaca y Chiapas la pobreza, la mezquindad de ciertos grupos sociales y los cacicazgos siguen ahorcándolos. En nosotros la violencia comienza a hacer lo mismo.

Los bloqueos de avenidas en varias ciudades (Monterrey, Laredo) y los cada vez más comunes tiroteos con decenas de muertos son una muestra de la descomposición que lentamente se anida en nuestra sociedad norteña; siempre enfocada en el desarrollo económico y subestimando rubros igual de importantes como el balance de poder y el fortalecimiento institucional.

Es hora de poner todos nuestra parte. Los gobernadores y alcaldes ya no deben ni pueden negarse a combatir el narcomenudeo. No es cuestión de recursos, donde suelen escudarse. Lo saben ellos.

Por su parte el Pdte. Calderón, entre otras acciones, necesita poner en la cárcel a políticos de renombre (senador, diputado, gobernador, alcalde, etc.) u otro actor principal (líder sindical, empresario, etc.) que haya violado la ley si quiere enviar un claro mensaje al crimen organizado y a los grupos fácticos. Él y su partido ya no pueden seguir negociándolo.

El norte como una región crucial del país debe replantearse su futuro y potencializar algunas herramientas con las que cuenta. La Conferencia de Gobernadores Fronterizos es una de ellas.

A partir del 2000 uno de los ingredientes del cemento unificador de México, comenzó a desaparecer y hoy ya no sirve. Me refiero al presidencialismo. Otro de los ingredientes, el Estado mexicano, carece de cohesión debido a su estatus actual. Hoy nuestro cemento básico se compone de nacionalismo, un elemento cultural que se desvanece lentamente en momentos difíciles como los hoy vividos. Después de ello viene la tragedia.

jueves, febrero 12, 2009

Discursos catastróficos

Artículo Localeando, 12 de Febrero de 2009 
Jaime Villasana Dávila 

Por más que uno quiera hablar sobre el tema de la reducción de diputados locales en Coahuila y cuestiones relacionadas, la situación actual simplemente no permite hacerlo. La inseguridad, la crisis financiera mundial y mexicana y las declaraciones de Slim sobre horizontes catastróficos obligan a abordarles.

Comienzo por insistir con el discurso del Pdte. Calderón, quien dice "Tenemos una Nación abundante en recursos naturales, pero sobre todo, tenemos un pueblo y familias trabajadoras". Sigue sin querer reconocer públicamente el vendaval económico que llegará a México.

Reitero, su discurso es la peor versión del discurso priísta de los 70s. Todo mundo lo ha reconocido, como el líder de la CTM-Coahuila, Tereso Medina, quien acertadamente señaló en entrevista “Esto apenas empieza…no hemos tocado fondo”, luego de que GM-RA comunicará de 600 despidos en los próximos días.

No invoco un discurso presidencial como el de Slim, que si bien en el fondo es acertado en las formas no aplica para un Presidente. Hay maneras de comunicar malas noticias y tiempos muy difíciles sin ser amarillistas.

El discurso es muy importante porque está ligado a actitudes y en los momentos actuales no es moralmente correcto que el Presidente los mantenga tal cual, como tampoco que el PRI quiera llevar agua a su molino.

Declaraciones como la de Jorge Alanís, Secretario de Fomento Económico, respecto de la decisión de GM sobre los despidos (“Faltó dinamismo e inmediatez a los apoyos federales”, Vanguardia, 050209), simplemente no ayudan sino que debilitan más. No se trata de echar culpas a otros (por ahora) sino asumir responsabilidades y apoyar a quienes no pueden cumplir con ellas.

Vivimos tiempos muy difíciles en lo económico (ya no digamos de seguridad). Basta con leer los análisis de The Economist y The New York Times para darse cuenta de ello. Ojalá alguien le regale al Pdte. Calderón una suscripción a estos medios. Quizás modificaría su discurso por uno más sensato y no tan cargado de nacionalismo rancio.

Pobre México, mientras ahí se discute por el tono del discurso en otros lados se discuten propuestas para salir de la crisis.

Glosa; hago un réquiem por la democracia de Nuevo León. Es lamentable que el estado norteño de mayor avanzada socio-política haya decidido nombrar a sus candidatos a gobernador (PRI y PAN) de la forma más antidemocrática posible (en el albiazul además de manera centralista). Se acaban los referentes o buenas prácticas. No hay para donde voltear. Qué triste.

jueves, febrero 05, 2009

Tres discursos; tres realidades

Artículo Localeando, 5 de Febrero de 2009 
Jaime Villasana Dávila 

Michel Focault, un prestigiado sociólogo francés, apuntaba en una de sus obras que “los discursos hay que entenderlos no sólo de manera lingüística sino de manera relacional porque son los diferentes contextos cognitivos, sociales y políticos los que permiten que los discursos políticos se desarrollan y se retroalimentan mutuamente”.

Traigo esta reflexión a consecuencia de tres discursos generados por tres actores distintos que iré citando paulatinamente.

El Pdte. Obama desde un principio de su gestión, incluso desde su elección, ha reiterado una y otra vez tres mensajes en su discurso respecto a la crisis financiera; es muy seria, implicará grandes sacrificios para cada familia estadounidense y hay que hacer ajustes a nuestro modelo financiero ahora mismo. Es un discurso nada alentador pero ubicado en la realidad. Típico en políticos de países desarrollados.

El Pdte. Calderón por su parte minimiza la crisis, señala que México está preparado para enfrentarla y niega rotundamente que nuestro país pueda llegar a poseer un Estado fallido (como si los países fueran eternos).

Su discurso no es diferente al de un político mexicano que ostenta el poder. El mismo tono utilizaría PRI o PRD de poseer la presidencia. Lo hacen sus gobernadores y alcaldes en sus ámbitos.

La negación de la realidad, tan venerada en México, es parte de ese contexto cognitivo señalado por Focault; se realimenta mutuamente entre la clase política y peor aún, se transforma en decisiones limitadas o incorrectas las cuales van siempre atrás de las necesidades de la ciudadanía.

Muy distinto es el discurso del ciudadano común, el cual se vio estupendamente reflejado en las palabras que Denise Dresser (reconocida politóloga mexicana) manifestó el pasado 29 de Enero en un foro organizado por el Senado. Aquí cito unas palabras muy ilustradoras; “México es un ejemplo… de un capitalismo de cuates…oligárquico” y “¿quién gobierna México…?”. Puede ver el discurso en http://www.youtube.com/watch?v=yCdOktxWMe0&feature=related

En resumen, nuestra clase política con su discurso y su consecuente actuar está asfixiando al país al no ajustar su traje institucional diseñado para un régimen semi-autoritario. Y como resultado de ese asfixio se generan los primeros síntomas de un Estado fallido.

Glosa; a) La semana pasada señalé “nuestro casi Estado fallido”. En realidad se muestran apenas primeros síntomas. b) Siendo un fan de los Acereros de Pittsburgh no me queda más que decir ¡Enhorabuena Nación Acerera¡.