jueves, enero 20, 2011

HMV/PRI 1 – 0 GobFed/PAN

Artículo Localeando, 20 de Enero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

El primer round se dio el jueves de la semana pasada; Moreira tirando jabs y tremendos uppers al gobierno federal y éste tratando de cubrirse los golpes y responderle, pero con poco éxito y tardíamente. Incluso rueda de prensa especial hubo en la SEDESOL federal. Se notaba pánico ante la avalancha de declaraciones.

Por su parte el PAN adormilado (no es raro) y Peña Nieto viendo la pelea desde la trinchera pero al mismo tiempo actuando para deshacerse del feminicidiogate que amenazaba con explotarle en las manos, pero al final recompuso señalando la celebración de foros para analizar el tema.

Esa fue la carta de presentación nacional del Pdte. electo del PRI; polémica, dicharachera, improvisada, jocosa, usando palabras foxistas, etc. Tal como le gustan y nada de lo que no sepamos ya los coahuilenses.

Es un hecho que un discurso así (¿violento?) no dure por siempre por dos razones; a) a la gente no le gusta la informalidad discursiva extrema en sus políticos y b) al establisment priísta tampoco, el cual es más dado a las formas de la política tradicional (días después Moreira dijo que cambiaría un poco su tono). Además no aporta nada al país, al contrario, perjudica.

Pero ojo; este discurso sirve para ciertos momentos y contextos y ese discurso fue, es y será parte de la estrategia. Lo vimos incontables veces en Coahuila. Es parte de la estrategia de guerra. Esta será la tónica de aquí en adelante hasta las elecciones presidenciales del 2012.

Pero lo sorprendente fue la reacción del Gobierno federal y como éste sigue sin aprender con un personaje que ya le es amplio conocido y que por lo tanto esperaba un discurso así. Bueno, aprendieron uno o dos días después cuando se les ordenó no responder a las provocaciones.

¿Cómo deberá reaccionar el gobierno federal y el PAN, cuyo líder ya fue descalificado por el futuro líder priísta, ante próximos escenarios similares? Hay muchas formas. En USA suele refutarse con datos, tanto a la defensiva (hice esto, reducimos aquello, etc.), como a la ofensiva (cuando fuiste gobernador dejaste tales números, en el índice tal está reprobado, etc.). Así le hicieron a Bill Richardson (ex –gobernador de Nuevo México) en la pre-campaña presidencial del 2008. Al final Richardson declinó.

Lo bueno para Moreira es que el Gobierno federal tiene muchos flancos débiles, debiéndose ello a errores u omisiones propios. Pero si su discurso eventualmente no lo acompaña con propuestas entonces es probable que canse. Ahí el reto.

Por lo pronto ya veremos cuál es la estrategia del PAN para lidiar con este nuevo escenario y cuál es la estrategia del PRI para transitar estos meses. Será como el ajedrez. Por lo pronto mi marcador personal es; HMV/PRI 1 - 0 GobFed/PAN.

jueves, enero 13, 2011

Regionalismo en México a 2010 y perspectivas

Artículo Localeando, 13 de Enero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

Luego del 2000 el regionalismo en México se desató de sus cadenas las cuales fueron impuestas y manejadas por el Presidencialismo. A partir de ese año se hizo más visible y directo en todas sus formas, principalmente el político.

Aun así en el periodo 2000-2010 el regionalismo político tuvo altas y bajas. Sus altas fueron; en 2001, conflicto electoral protagonizado por el ex –gobernador Víctor Cervera de Yucatán; en 2006, elección presidencial; y 2006-2007, discurso desafiante del ex –gobernador de Coahuila y hoy Pdte. electo PRI-Nacional, Humberto Moreira.

Hubo otros destellos igualmente estimuladores pero se limitaron a escala local (La Laguna y la Huasteca quieren ser Estados). Por su parte los partidos políticos locales no marcaron diferencia. Ninguno de ellos adoptó una postura de regionalismo radical.

El regionalismo económico-fiscal también fue tema pero sólo un par de años (2006 y 2007), cuando el precio del petróleo alcanzó niveles record y los gobernadores peleaban por hacerse de una buena rebanada del pastel presupuestal.

En lo educativo la calma fue la regla, excepto la publicación en Nuevo León de un libro de historia en 2007 exaltando la vida de Santiago Vidaurri, para algunos un separatista del Noreste mexicano en 1860s.

En lo cultural hubo mayor movimiento destacando la inauguración en 2007 del hermoso Museo del Noreste (MUNE) con sede en Monterrey. En 2010 inició la construcción del museo Palacio de la Civilización Maya cerca de Chichén Itzá. Sin duda estos recintos forjan identidad y orgullo regional.

En el mismo aspecto cultural pero en el ámbito identitario añádase la composición de un buen número de himnos estatales; Coahuila (2005), Chihuahua (2006), Jalisco (2007), Puebla (2001), Tabasco (2008), Tamaulipas (2002) y Veracruz (2005). Ahora son 20 los estados con himnos. Sólo Jalisco (2007) y Tlaxcala (1970) tienen bandera oficial.

Otro elemento cultural acentuador del regionalismo, y con cambios, fue el musical. Hoy en día la música de mariachi ya no monopoliza el medio, aunque su decadencia se acentúo en los 90s gracias a la masificación de la música norteña, luego de la música de banda y ahora del pasito duranguense.

Este fue pues, groso modo, un repaso del regionalismo en México 2000-2010 pero ¿Cómo será en esta década? ¿Será más o menos intenso? ¿Sí en la pasada década fueron los factores político y electoral los principales estimuladores del regionalismo cuáles lo serán en 2011-2020?

Los autores del escenario 2000-2010 siguen vivos, la fortaleza institucional del país sigue siendo baja, el Internet ahora es factor, etc. Parece que se consolidará.

jueves, enero 06, 2011

HMV; el estadista que pudo ser y no quiso

Artículo Localeando, 6 de Enero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

El inicio sexenal pintaba muy prometedor. Su férrea defensa del federalismo parecía ser genuina. Se auguraba el principio de un cambio al mediocre sistema federal mexicano. Sus “propuestas” de replantear el pacto federal, la coordinación fiscal y de modificar el rol de los Senadores se quedó, al final, en meras palabras. Fue oportunismo político.

HMV pudo reformar estructuralmente el sistema judicial local pero prefirió retrasarlo. Ya no hablemos de la reforma política. La consolidación de vínculos con NL, Tamps. y Texas quedó abandonada. Se promovió la decadencia institucional del ICAI, del IEPCC y del CDHEC, pues fueron partidizados.

La planeación en el estado no se institucionalizó cuando pudieron consolidarse los Consejos de Planeación Estratégica Regionales o transformarse en institutos de planeación regional. El futuro de Coahuila sigue basándose en el caudillismo.

A diferencia de otros estados el transporte alternativo y generación de energías limpias tampoco estuvo en la agenda gubernamental. Un ejemplo; Coahuila no cuenta con un solo metro de ciclovías en calles.

El servicio civil de carrera tanto en el estado como en municipios (mayores a 50 mil habs.) sigue siendo ley muerta. Cada 3 o 4 años para cientos de buenos funcionarios y empleados públicos el porvenir es incierto. Por eso el servilismo sigue siendo lo común.

La identidad coahuilense, si bien hoy se refleja más en los muchos museos construidos, los mismos no conjuntan el orgullo por nuestra matria, como bien pudo haberlo hecho la creación de una bandera para Coahuila, un complemento lógico a nuestro himno.

En democracia también hay notas pendientes. Coahuila está reprobado en el Índice de Desarrollo Democrático 2010 al obtener 5.8 puntos sobre 10. En educación, dónde se suponía iban a haber grandes avances, estamos en lugares intermedios, según la prueba PISA 2009.

Hay logros ciertamente. El programa de obras fue impresionante. Ejecutó programas sociales efectivos. Acercó el gobierno a la gente. La creación del SATEC también fue un acierto. Hay otros más (desarrollo económico, empleos, etc.) pero no son suficientes para una sociedad en construcción y menos cuando se posee tanto poder para realizar cambios profundos.

Al igual que el ex gobernador Oscar Flores Tapia, será recordado muchos años por sus obras pero no olvidemos que a estas paulatinamente se las lleva el tiempo o se hacen otras más grandes y/o mejores. HMV fue un buen gobernador, pero no mejoró a Coahuila por dentro (lo estructural, sus bases) que es lo que además hacen los estadistas. Simplemente no quiso serlo.