lunes, febrero 28, 2011

Impulso a los partidos estatales

Por: Jesús Cantú Escalante, Profesor EGAP- Campus Monterrey


En el Senado una iniciativa de reforma constitucional.

El pasado martes 15, el senador René Arce presentó una iniciativa de reforma constitucional para permitir a los partidos políticos estatales postular candidatos para diputados y senadores por el principio de mayoría relativa, solos o en coalición con los partidos políticos nacionales, para los puestos en disputa en su entidad, lo que podría ser un detonador de la importancia de estos institutos políticos en la vida política nacional.

Actualmente los únicos que pueden postular candidatos a los puestos de elección federal (presidente, senadores y diputados) son los partidos políticos nacionales, que pueden hacer coaliciones con los partidos políticos estatales para participar en las elecciones estatales (gobernador, alcaldes o diputados locales), pero no en las federales.

Los objetivos

La iniciativa también pretende ampliar la colaboración entre instituciones y organizaciones sociales y los partidos políticos, tanto nacionales como estatales, pero no precisa sí podrán firmar convenios de coalición, como sí pueden hacer con las agrupaciones políticas, pues únicamente señala: "La Ley promoverá diversas formas de asociación entre partidos y otras instituciones y organizaciones, para fines políticos y sociales".

La iniciativa de reforma sería una vía para incentivar la creación de partidos políticos estatales y, una vez, constituidos impulsar su fortalecimiento, pues se ensancharían sus posibilidades electorales. La diversidad y multiculturalidad de la vida política mexicana requiere de partidos estatales o regionales fuertes e influyentes, sin embargo, esto no sucede porque compiten en condiciones de franca desventaja con los partidos políticos nacionales.

El primer problema que enfrentan tiene que ver con el financiamiento público que reciben, pues la mayor tajada se otorga desde las arcas federales y los partidos estatales no tienen acceso al mismo. Así, tienen que conformarse con los recursos que les otorgan los órganos electorales estatales que, salvo el caso del Estado de México y el Distrito Federal, son prácticamente migajas comparados con los nacionales. Pero en cualquier caso, los partidos políticos nacionales participan en las elecciones estatales con los apoyos económicos que les envían sus dirigencias nacionales y los recursos estatales son realmente un complemento, de esta forma las condiciones son muy desiguales.

El segundo problema tiene que ver con su acceso a los tiempos de radio y televisión, pues los partidos políticos estatales únicamente tienen acceso a los medios con cobertura regional y no a los nacionales, con lo cual pierden un buen porcentaje de la audiencia; pero además fuera de los procesos electorales su acceso es muy limitado, incluso en el caso de los medios de cobertura regional, pues no se contempla que tengan derecho a los programas mensuales de cinco minutos y a lo más que pueden aspirar es a transmitir sus promocionales de 20 segundos.

El tercer problema tiene que ver con esta imposibilidad de participar en las elecciones federales, ya sea en coalición con otros partidos estatales, con un partido político nacional o como partido político en lo individual, su participación se limita a las elecciones estatales y, por lo mismo, no es muy atractivo para los políticos con aspiraciones de trascender más allá de su estado el dedicar sus esfuerzos a la integración de un partido estatal.

La posibilidad que plantea esta reforma les permitiría vencer, al menos, este último problema, pues en el momento en que un partido político estatal tuviese una importante presencia en una región o en todo el estado, podría postular directamente candidatos a senadores o diputados, donde considere que tienen posibilidades de ganar, o establecer convenios con partidos nacionales para que sus militantes fuesen los abanderados de una coalición.

Uno de los países que muestra mayor fortaleza de sus partidos regionales o nacionalistas es España, donde destaca el Partido Nacionalista Vasco, que tiene 6 diputados y 4 senadores en el Congreso Español y hasta 1 representante en el Parlamento Europeo. Pero no es el único caso, incluso en noviembre del año pasado seis partidos regionales conformaron la Federación de Partidos Regionales con la intención de participar en las elecciones al Parlamento Europeo en 2012; no será la primera vez que lo hagan, pues ya participaron en esa forma en 1989, aunque no consiguieron ninguna posición en dicha instancia.

Iniciativa incompleta

Con el acuerdo que concretaron los partidos regionalistas, al igual que hacen los nacionalistas, pretenden contender en las elecciones generales en España y en las europeas con las mismas siglas, un mismo proyecto político general, pero en el que se plasmen en cada una de las regiones sus reivindicaciones históricas.

La iniciativa de reforma presentada por Arce no tiene esos alcances, pues únicamente señala: "Los partidos políticos que tengan registro en las entidades federativas, podrán participar en las elecciones federales para diputados y senadores por el principio de mayoría relativa, solos o en coalición con partidos políticos nacionales". Es decir, no contempla la posibilidad de una coalición de partidos estatales entre sí, en el momento en que hubiese más de estos partidos, sin embargo, es un primer paso en dicho sentido.

Ante la resistencia a ultranza por parte de las dirigencias de los partidos políticos nacionales para permitir el registro de candidatos no partidistas, la posibilidad de fortalecer a los partidos estatales o regionales y permitirles una mayor incidencia en la vida política nacional, luce como una vía más transitable, pues desmonta muchas de las críticas que le hacen a las primeras y permitiría la presencia de figuras políticas locales y regionales que no quieren someterse a la voluntad de las dirigencias nacionales de partidos políticos nacionales.

Publicado en El Diario de Yucatán, 20/02/11

jueves, febrero 24, 2011

Televisa, Telmex, Coahuila, transición, etc.

Artículo Localeando, 24 de Febrero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

El conflicto entre Televisa y Telmex tiene implicaciones más allá de una simple disputa empresarial, pues pega centralmente en la consolidación democrática de México debido a la naturaleza de las empresas, a su posición dominante y a su enorme tamaño.

Y precisamente las telecomunicaciones es uno de esos ámbitos pendientes de los panistas, quienes no han querido resolverlo luego de diez años en el poder por querer seguir gozando de las mieles del contubernio publicitario aun y cuando afecta al país.

Los gobiernos foxista y calderonista pudieron diseñar mejores reglas que incentivasen competencia (lo cual impacta en calidad de contenidos) y generasen mayores inversiones en el sector, con el beneficio consiguiente para el consumidor mexicano. De paso construir contrapesos, no solo a estos dos gigantes de cobertura nacional en las telecomunicaciones, sino también en los estados, donde siguen existiendo empresas que monopolizan los canales locales. Y pongo un ejemplo.

Durante años Grupo RCG en Coahuila poseyó el monopolio de la televisión local. Esta condición le permitió “hacerse” de todo el estado y por consiguiente fijar precios especiales de publicidad al gobierno estatal, gobiernos municipales y entidades públicas. Quien no pagara sufriría las consecuencias y como el dinero no es propio, sino público, pues se pagó.

Con la llegada de Fox y el triunfo de Calderón el panorama, se pensó, cambiaría pues parecía obvio que los panistas construirían contrapesos empresariales en la TV nacional y local, tal como ocurre ya en prensa y radio.

Entre 2001 y 2010 hubo decenas de propuestas de inversiones para balancear el mercado de telecomunicaciones a nivel local y nacional. Pero ninguno de los casos prosperó y, para el caso de Coahuila, RCG siguió gozando de su monopolio con las consecuencias sabidas. Lo mismo pasó en otros estados. Incluso los panistas fueron en sentido contrario al apoyar la famosa “Ley Televisa”. Las empresas dominantes se hicieron más dominantes.

Luego de diez años perdidos y de estancamiento no solo en este sector sino en otros también (aviación, telefonía, Internet), el gobierno calderonista ha dado al parecer los primeros pasos (aunque tarde) para que se desarrollase una tercer cadena de TV nacional, quizás una cuarta, y destrabar el tema de interconexión telefónica.

Pero si esto no acontece de aquí al final del sexenio entonces no queda más que asignar al Pdte. Calderón un error de proporciones históricas y una buena dosis de responsabilidad por el estancamiento democrático y económico del país.

jueves, febrero 17, 2011

¡Que alguien salve a Nuevo León!

Artículo Localeando, 17 de Febrero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

La sociedad neoleonesa está peleando quizás la peor de las guerras pues lo hace simultáneamente contra dos enemigos; a) un crimen organizado bien organizado y b) su propio gobierno. Del primer enemigo hay nada que agregar.

El segundo enemigo es diferente pero conocido. Duele y frustra su actuar dado que debiera ser un aliado natural e incondicional de la sociedad pues de ésta nace. Pero sus líderes al parecer prefieren cuidar intereses distintos al bien común, sin importarles que su propia destrucción vaya implícita.

Día tras día medios de comunicación de NL relatan la opacidad y cerrazón del gobierno estatal por difundir información de la deuda pública, su monto y las tasas de interés pagadas por ella.

La justificación para negarla es ridícula. Tal negativa desmoraliza internamente y alimenta la desconfianza y desunión social, por más que el gobernador hace llamado tras llamado a la unidad ¿cómo confiar en tu pareja, a quién le has dado una tarjeta de crédito tuya y ella esconde los estados de cuenta para que nos los veas, mientras la cuenta sigue subiendo y tú recortando gastos para poder pagarla? Ese tipo de confianza y unidad que pide el gobernador no existe en una democracia.

Por si fuera poco la bancada priísta en el Congreso estatal, la cual tiene mayoría, se suma a esta guerra contra la sociedad rechazando la aprobación de la nueva ley de fiscalización y, para relegarla, simulan una “consulta popular virtual”. Ni Ulises Ruiz ni Mario Marín hicieron un absurdo similar.

En la definición de este escenario hay corresponsables. La bancada panista bien pudo aprobar la ley respectiva cuando tuvo mayoría en el Congreso pero no lo hizo, además prostituyó el capital humano de la Auditoría Superior al colocar en su organigrama a panistas, a sabiendas que una entidad así debe ser totalmente apartidista (El Norte, 17112010).

Otro enemigo gubernamental o público se encuentra en la Comisión de Transparencia de NL. Cuando más se necesita la rendición de cuentas para ganarse la confianza ciudadana y enfrentar unidos la durísima guerra contra el crimen organizada, la CTAINL rema hacia el lado opuesto de su propósito. Más ejemplos pueden darse.

¿Qué pasa con la moral colectiva y política de NL? Dicen que NL tiene un gobierno de segunda y una sociedad de primera, pero no estoy seguro de ello pues hasta ahora ésta última no ha actuado solidariamente, aplicando el empuje que les caracteriza para revertir las adversidades.

El estatus ejemplar de NL a nivel nacional tiene grietas estructurales y sólo sus ciudadanos (no su gobierno) podrán repararlas. Como me dijo un neoleonés; se necesitan egipcios en NL.

jueves, febrero 10, 2011

Aristegui, Calderón y MVS

Localeando, 10 de Febrero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

El tema del despido de Carmen Aristegui de MVS ha levantado polvo. Para unos se trata de limitar la libertad de información y de opinión. Para otros son calumnias o cuentos sin fundamentos.

En el primer bando se ubica la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) quien en un comunicado dice “La opinión que Carmen Aristegui dio a conocer acerca de la salud del presidente de la República no estaba sustentada en hechos sino en apreciaciones subjetivas –a partir de una fuente de muy cuestionada verosimilitud–. Puede ser una opinión debatible, pero fue manifestada en ejercicio de la libertad de expresión”.

AMEDI hizo un llamado público a MVS para que reconsidere la cancelación del programa de Aristegui. En Facebook ya existe un grupo virtual en el cual buscan conjuntar un millón de firmas en apoyo a la periodista. Al momento de escribir este artículo iban casi 33 mil.

En el otro bando se ubican también figuras respetables, uno de ellos es el periodista Ciro Gómez Leyva, quien escribió en su columna del martes; “Se acusa maligna y reiteradamente a Felipe Calderón sin una prueba. Sin fuentes es una calumnia. Jodida. Vulgar. Divulgada por calumniadores jodidos, vulgares.”. Incluso señaló que su medio consideró sacar en su momento esa nota, pero al no haber pruebas dieron marcha atrás.

El asunto es delicado, interesante y válido. Es delicado pues se aborda la vida personal. Es interesante porque se trata de una figura pública y del eterno debate de hasta donde inmiscuirse en sus asuntos privados y es válido pues estamos en una democracia y en ella caben todo tipo de opiniones, hasta ofensivas (luego nos veremos en los tribunales).

Una de las preguntas importantes es ¿se vale partir de un rumor para indagar la vida personal de una figura pública con un altísimo grado de responsabilidad? Para Ciro y Cía. no se vale. Para Aristegui sí. En lo personal yo creo que sí y corresponde en todo caso a los periodistas y ciudadanos interesados averiguar la verdad hasta que la encuentren si es que así sucede, tal como ocurre con la cuestión de que Obama no nació en Hawaii.

Este asunto sería más fácil si estuviésemos hablando del gobernador de Jalisco, Emilio González, quien en 2008 se presentó borracho a un evento público e incluso dijo “me vale madre” lo que dicen algunas gentes y periódicos. Aquí tenemos un hecho concreto para indagar.

Mi conclusión personal es la siguiente: MVS se equivocó en despedir a Aristegui. Debió haber emitido un comunicado deslindándose de los comentarios de la periodista pero nada más. A estas alturas el tema quizás ya no sería tema. En lo que respecta a la Presidencia, se nota que todavía no superan el apoyo de Aristegui a AMLO.

jueves, febrero 03, 2011

Mubarak y Díaz; Egipto y México

Artículo Localeando, 3 de Febrero de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

Hosni Mubarak y Porfirio Díaz tienen mucho en común como el largo periodo de su dictadura (30 años) o el aplastante dominio del poder político, pero destaco la renuencia a dejar el poder luego de dar señales de ello. Díaz dijo a Creelman en 1908 que no se presentaría a elecciones en 1910. Mubarak hizo casi lo mismo, pero peor pues no comprendió el movimiento de Túnez y luego el generado en su propio país. En ambos países la rebelión popular (guardando proporciones) no se hizo esperar.

Pero también hay diferencias interesantes. La principal; el origen social del movimiento popular. En el México porfirista se dio un movimiento de arriba abajo (top-down), eran las élites políticas y económicas las que querían más espacio político. Bernardo Reyes y Madero iniciaron, Carranza siguió. Villa y Zapata le dieron el toque popular.

En Egipto es a la inversa; de abajo hacia arriba (bottom-up), es decir la sociedad misma decidió salir a las calles por voluntad propia y sin dirección de algún líder. Nótese claramente como no hay figuras visibles en el movimiento ciudadano egipcio, lo que es muy preocupante pues no hay guía o rumbo. Cualquier cosa puede pasar.

Lo acontecido en Egipto puede servir también para poner en perspectiva la transición política mexicana. Mubarak no preparó a Egipto para la transición como si lo fue haciendo involuntariamente el régimen priísta bajo presión efectiva de la sociedad mexicana. En Egipto la oposición es muy débil y de poca experiencia gubernamental por lo que brindarle el poder nacional de “golpe y porrazo” (aunque deseable) puede ser peligroso e incluso contra productivo.

En México, durante los 70s, 80s y 90s la oposición fue ganando alcaldías (la primera en los 40s) y para principios de los 90s ya gobernaba grandes ciudades. A nivel estatal comenzó a ganar gubernaturas en 1989. Para el 2000 ya tenía suficientes bases electorales y capacidades operativas-técnicas para hacerse del poder nacional.

Obviamente la transición mexicana tomó muchísimo tiempo. Para algunos debió concretizarse con el movimiento del 68 pero, otra vez, la oposición en ese momento era ínfima y con liderazgo limitado ¿a quién darle el poder en el 68; a los estudiantes? Ya en el 88 era totalmente viable.

Volviendo a Egipto. Ha sido fascinante lo que allá acontece. Por días el pueblo egipcio nos ha mantenido pegados a la TV o Radio. Hasta ahora su voluntad por quitar a Mubarak ha sido inquebrantable y ejemplar.

Todos esperamos un buen desenlace de la historia, pero lamentablemente falta mucho para que así sea. Los enfrentamientos de ayer lo demuestran. Ojalá Mubarak no cometa el error de Díaz y evite una muy potencial guerra civil.