jueves, marzo 31, 2011

Ciclovías en Saltillo; otro buen paso

Artículo Localeando, 31 de Marzo de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

Con enorme agrado leí la noticia de que pronto en Saltillo comenzarán a construirse dos ciclovías. Este beneficioso y esperado proyecto desplegará en una primera etapa 12.1kms de ciclovía que irá Oriente-Poniente (de Fundadores-Centro de Gobierno a la Alameda). Se terminará el 30 de mayo.

La segunda será de 15kms e irá de Norte a Sur (de Zincamex al Biblioparque Sur). Se calcula estará concluida el 30 de julio. La inversión de ambas ciclovías será de 10.9 millones de pesos.

Mi agrado principal proviene porque; esta iniciativa no es nueva, su origen estuvo en la sociedad y un alcalde con voluntad política y visión la convierte en realidad.

Allá por 2007 un grupo de aficionados de la bicicleta, y del cual uno de los líderes era el Dr. Alejandro Dávila Flores, presentó el proyecto "Rueda Limpio, Saltillo en Bicicleta". El mismo contemplaba una inversión de 4 millones de pesos para la construcción de una ciclovía de 5.5kms y la habilitación de dos más de aproximadamente 6kms. Su trazado era distinto a las que se van a construir pero la semilla se había sembrado.

Este proyecto no encontró eco en el Alcalde del momento ni tampoco en gobierno del estado, por más esfuerzo y cabildeo que hicimos bajo diversos conductos. Tuvo que venir otro Alcalde para que el asunto felizmente se reactivara.

Las ciclovías no son cualquier cosa. Hacerlas mal conlleva a prostituirlas o “quemarlas” (como aconteció temporalmente en Guadalajara). Sus rutas deben ser bien planeadas y construidas, protegiendo al ciclista, al transeúnte y al automovilista.

Quizás estas nuevas ciclovías sean usadas poco inicialmente pero no hay que desanimarnos. En Boston así fue pero a partir de 2005 se organizaron eventos para promover el transporte en bicis, el alcalde contrató a personal experimentado en el tema, realizaron encuestas, instalaron 500 nuevos racks para estacionar bicis y, obviamente, ampliaron la infraestructura de ciclovías. Hoy Boston posee uno de las mejores redes de ciclovías.

Se ha dado un primer paso para romper el casi monopolio del automóvil en nuestra ciudad. Toca seguir explorando otros medios como el metrobús (¿proyecto ejecutivo?) y rehacer de una vez por todas el sistema de transporte público. El cierre de calles del Centro Histórico para convertirlas en paseos peatonales es otra obra prioritaria, complementaria y barata. De esto último hay planes al respecto y solo falta tomar la decisión.

Mi reconocimiento al Alcalde por esta nueva obra. Con esto ya van dos buenas acciones en materia de transporte; la otra fue la pinta de amarillo de taxis. Demuestra que no se necesitan grandes inversiones para ir rompiendo viejos paradigmas.

jueves, marzo 24, 2011

Coahuila; transparencia y conformismo social

Artículo Localeando, 24 de Marzo de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

La nota publicada por Vanguardia días atrás y titulada “ICAI, mal y de malas en Coahuila” (250211) fue contundente; “el estudio de Métrica de la Transparencia 2010, realizado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)” ubicó a “Coahuila, en lo general… en el lugar número 25 en el tema de acceso a la información. La misma evaluación del CIDE ubica al ICAI en último lugar”.

Encontrar la razón quizá más importante de estos vergonzantes lugares no es complicado; cuatro de cinco Consejeros del ICAI son ex –funcionarios del gobierno estatal. Uno fue Director de Planeación en la oficina del gobernador. Otro fue Jefe de Depto. en la Sría. de Gobierno (SG). Uno más fue Director de Asuntos Jurídicos de la SG y otro fue Director de Averiguaciones Previas de la entonces PGJ.

Con estos Consejeros profundamente ligados al gobierno (conozco a uno y lo respeto), difícilmente mejoraremos en los rankings de transparencia, pues nadie en su sano juicio puede afirmar que un Consejo conformado así puede cumplir con sus responsabilidades. Pero la culpa no es toda de los Consejeros, es también de quien los propuso (gobierno estatal), puso ahí (Congreso estatal) y toleró su nombramiento (ciudadanos).

Y si lo anterior es frustrante, el lado triste lo veo en comentarios de amigos míos con responsabilidades sociales importantes en Saltillo diciéndome que no encuentran motivos para criticar la administración del ex –gobernador HMV (ya indiqué uno).

Algo está mal en nuestra sociedad coahuilense y en el racional político-partidista de un buen número de personajes ¿están cegados por tanta obra pública la cual ciertamente es bienvenida pero no lo es todo?.

Por un lado el fanatismo político impide ver con claridad el límite del interés partidista y el interés común. Para muchos ambas son una misma cosa y esto es muy grave pues condena a la pluralidad política al exterminio, y por lo tanto a la lenta muerte de la democracia. Por ello no extraña que Coahuila viva un escenario parecido a China; sistema político rígido pero con crecimiento económico.

Por el lado cívico la conformidad político-social es alarmante. En Coahuila las ONGs que son contrapesos al gobierno son tan escasas como los pinos en la carretera Saltillo-Torreón. Las iniciativas ciudadanas para vigilar y analizar el desempeño gubernamental son asfixiadas o incluso rechazadas. Actores importantes (como empresarios y académicos) no las apoyan o las desaíran (ya viví la experiencia), quizás por temor o quizás porqué también gozan de los beneficios del estatus actual (capitalismo de cuates diría Dresser).

Ojalá la ya próxima campaña electoral nos dé una buena sacudida.

jueves, marzo 17, 2011

Japón; una perspectiva personal

Artículo Localeando, 17 de Marzo de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

Mi primer viaje a Japón sucedió en Julio de 2005. La razón de esa visita era poderosa pues estaba relacionada con mi vida personal. Ese viaje de quince días me permitió convencerme de que podía vivir y sobrevivir temporalmente en una cultura y sociedad muy distinta a la mía. Tres elementos me llamaron la atención de sobremanera; el orden, su sed por la innovación y su cultura. Otro elemento me conquistó; su comida (incluyendo su cerveza).

Regresé en Septiembre de ese mismo año para reunirme con mi entonces novia. Con el paso del tiempo fui conociendo otros elementos multidisciplinarios adicionales a los ya citados. La tecnología era impresionante. Lo que en 2011 se está apenas conociendo en México en materia de teléfono celular, allá ya era la normal. Los “segundos pisos” tenían décadas de existir. En resumen; el desarrollo es muy visible tal como es sabido.

Pero dicho desarrollo tiene pilares. Por ejemplo, el aspecto legal era real y no simulado como en México; gobernadores y alcaldes yendo a la cárcel por malos manejos. La moral pública es alta; empresarios pidiendo disculpas públicas por haber defraudado a clientes. El respeto por lo ajeno es un pilar. Una sociedad que exige y espera mucho de cada uno de sus miembros. Lo colectivo por sobre lo privado.

El miedo y la forma de expresarlo era otro elemento llamativo, pero lo hacen a su manera. Quienes dicen que no son emotivos están equivocados. Bastaba con acudir a algunos de los miles de restaurantes/bares en Tokio para comprobar cómo la gente ríe, grita, canta (¡karaoke!). Son buenos bebedores y muy sentimentales.

El pueblo japonés es entonces, de acuerdo a los estándares de occidente (que también son los de México), una civilización exitosa y ejemplar en muchos aspectos.

Pero cometen errores (son humanos no robots como algunos luego los catalogan). Su bienestar va en declive. Su sociedad se hace vieja. Su deuda nacional es el doble de su PIB. La cacería de ballenas es condenable. La corrupción (aunque limitada) y políticos mezquinos detienen las reformas necesarias.

Dejé Japón en Diciembre de 2006 pero traje conmigo un pedacito del país; mi actual esposa, por lo que es natural mi sentimiento especial hacia los nipones y mis viajes anuales hacia allá.

La tragedia actual se siente cerca, pero como decimos los mexicanos; no hay mal que por bien no venga. Aunque se debe trabajar mucho para que tal bien arribe (no cae del cielo como algunos creen).

Y para trabajar los japoneses se pintan solos, por lo tanto, sea como termine esta tragedia (ojalá no apocalíptica), saldrán adelante tal como lo hicieron luego de 1945. ¡Ganbatte Nippon!.

jueves, marzo 10, 2011

Impactos de un viernes no común

Artículo Localeando, 10 de Marzo de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

Muchos pensamientos, reflexiones y comentarios se expresaron debido a la balacera y bloqueos ocurridos el viernes pasado en Saltillo, hechos que tienen un alto significado no solo en materia de seguridad sino también en lo político, social y gubernamental. Además hay muchas preguntas por contestar, pero hacerlo sin fundamentos puede conllevar a la especulación irresponsable.

En este ambiente político polarizado las respuestas se formarían según a quien se le pregunte. Los priístas seguramente responderán que se trata de un problema nacional generado por la errónea estrategia calderonista contra el narcotráfico. Por su parte los panistas dirán que hay una profunda relación de hechos, apoyándose en las recientes declaraciones del ex –gobernador de NL Sócrates Rizzo (arreglo entre el régimen pasado y el crimen organizado), dando a pie a que actualmente acontece lo mismo en estados priístas.

En otros lares pero también en lo político los riesgos para el PRI parecen ser mínimos y el PAN se equivocaría si utiliza el actual escenario como argumento electoral en las ya muy próximas campañas. La prueba está en Chihuahua y Tamaulipas, entidades ganadas el año anterior nuevamente por el PRI a pesar de estar tales estados en esos momentos en condiciones realmente lamentables. Hoy están incluso peor.

Entrando a lo social el ambiente saltillense se ha modificado pero quizás no al grado de Torreón o Monterrey. Al menos no por ahora. No sé si mucho o poco, pero por un buen tiempo los saltillenses actuarán diferente, afectando por lo tanto la dinámica social. Los espacios virtuales en la Internet han contribuido enormemente a ello manteniendo incluso un ambiente de psicosis más allá de lo racional, lo que es perjudicial.

En el aspecto gubernamental el impacto fue y es igualmente incuestionable. Si en momentos normales no es fácil ser autoridad mucho menos lo es en tiempos actuales. Pero precisamente por esto la autoridad estatal (y municipal) deberá hacer uso de toda su experiencia, liderazgo y temple para manejar futuros hechos similares. Deberá transmitir inequívocamente seguridad y confianza a una sociedad sedienta de ello.

No puede ni debe repetirse lo acontecido en la rueda de prensa del viernes pasado; mostrándose a un gobernador desencajado y equivocando la lectura de su discurso, el cual tampoco ayudó en nada pues su texto brincaba de una idea a otra sin ton ni son. En resumen, no puede convertirse en un símil del gobierno de NL. Ser así significaría ceder la plaza y, peor aún, dar la puntilla para transformar los valores y costumbres de una sociedad que han costado mucho forjarlos.

jueves, marzo 03, 2011

Planeación en Guanajuato y Sonora

Artículo Localeando, 3 de Marzo de 2011 
Jaime Villasana Dávila 

La planeación en la administración pública mexicana es una herramienta poco utilizada de manera formal. Menos se encuentra institucionalizada. Gobiernos de cualquier orden y color van y vienen y la “planeación” se hace meramente para cumplir con la ley.

Haciendo algo de historia tenemos que desde la consolidación del Estado mexicano, que en el siglo XX puede datarse con el gobierno Cardenista (1934-1940), la planeación ha sido un objetivo de la ideología política, pero escasamente una práctica sistemática y ejercida por aparatos institucionales especializados.

El investigador Tonatiuh Guillén (2002) nos recuerda que el plan sexenal elaborado por Cárdenas puede considerarse como el primer documento que de manera integral propone la planeación como una política gubernamental, responsabilidad del Estado.

La planeación en México obtiene su reconocimiento legal con la promulgación en 1983 de la Ley de Planeación, la cual emitía consideraciones básicas para que el Ejecutivo Federal la desarrollara en su forma más específica. Los estados también desarrollaron e implementaron sus respectivas leyes así como varios municipios, pero basados todos en la ley federal.

Y si bien se creó el marco normativo nos olvidamos de un elemento importante; de la entidad que le daría seguimiento. Afortunadamente, a principios de los noventas dos municipios marcaron el camino; León (1993) y Ciudad Juárez (1995), quienes fueron los primeros en institucionalizar la planeación y asignarla a un responsable con nombre y apellido al crear su Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN).

En la actualidad hay más de 30 IMPLANES y poseen (al menos en teoría) autonomía de operación y de toma de decisiones, aunque los hay de todo; buenos, malos y prostituidos.

Traigo a colación el tema porque días atrás el PRI-Sonora se comprometió a crear el Instituto de Planeación para el Estado de Sonora (Expreso, 250211). Esta iniciativa es una muy buena noticia y de concretarse Sonora se convertiría apenas en el segundo estado en poseerlo luego de que en julio de 2007 se dio vida al Instituto de Planeación del Estado de Guanajuato (IPLANEG, http://iplaneg.guanajuato.gob.mx/)

A nivel nacional no poseemos un mecanismo similar y puede ser factor para que cada sexenio estemos dando tumbos sobre hacia donde queremos llegar. En Colombia tienen el Departamento Nacional de Planeación www.dnp.gov.co

En Coahuila hemos hecho la mitad de la chamba con los Consejos Regionales para la Planeación Estratégica pero falta. Ojalá en los próximos meses veamos señales (quizás en las campañas) de crearse el Instituto Estatal de Planeación y los respectivos municipales o metropolitanos.