jueves, agosto 02, 2012

Servicios públicos concesionados


Brindar buenos servicios públicos en una ciudad requiere de la sincronización de muchos factores, lo cual en ocasiones es imposible de lograr por causas propias o ajenas (o una mezcla) al gobierno.

Cuando los problemas se juntan y se tienen como resultado malos servicios públicos una salida es concesionarlos, lo cual no es fácil pues la teoría, la historia y la creencia popular nos dice que al ser público un servicio forzosamente lo debe brindar el gobierno.

En países - regiones - ciudades donde el estatismo, populismo, socialismo y/o comunismo ha dejado cierta huella el concesionar un servicio público es casi como un delito. El gobernante que decide hacerlo por razones genuinas sabe que su prestigio político está en juego. (Al gobernante corrupto simplemente le importa un comino).

Quizás el país campeón por concesionar servicios públicos a nivel ciudad es USA. Cuando en una ciudad gringa se pone a debate la concesión de un servicio público a una empresa privada, por lo general el centro de la discusión son los resultados que se obtendrán de ello (¿mejorará el servicio si o no, que tanto y qué costo?) y no si el gobierno se está privatizando, algo imposibe de acontecer. La retórica suele brillar por su ausencia, algo común en muchos países como México aunque ciertamente en ocasiones hay buenos argumentos en contra, por lo usual indicios de corrupción y/u opacidad.

Fuente: The New York Times
Para coraje de los anti-concesionadores existe una ciudad gringa llamada Sandy Springs en Geogia (suburbio de Atlanta), donde no se concesionó el cargo de Alcalde y Regidores (servicio por gobernar), así como los servicios de policía y bomberos porque constitucionalmente no se puede. El resto de servicios están "concesionados".  

En esta ciudad de alrededor de 100 mil habitantes hay únicamente siete empleados públicos de tiempo completo, incluyendo el Gerente de la Ciudad (City Manager). El New YorkTimes lo reportó primero (Junio 23, 2012) y la semana pasada hizo lo propio The Economist. Ampliamente recomendables ambos artículos.

Por supuesto no pienso que un esquema así debe aplicarse a raja tabla en cualquier ciudad. Eso lo deciden sus ciudadanos, pero si pienso que concesionar no es el demonio que muchos dicen suele ser.

En México hay experiencias de todo tipo sobre el concesionamiento. Hay verdaderos robos, otros terminaron en desastre y algunos funcionan adecuadamente. Un ejemplo de esto último es Aguas de Saltillo (servicio por demás sensible) y funciona tan de manera eficaz que un municipio conurbado (Ramos Arizpe) ha decidido seguir estos pasos, convirtiéndose en el cuarto municipio mexicano en hacerlo (Cancún y Aguascalientes son los otros).

2 comentarios:

bazdos dijo...

Hola Jaime. Bien por tu nota sobre concesiòn de SPM. Te refieres a la ideología de los gobernantes y/o del público como clave para que los gobiernos concesiones o no... Sin saber mucho del tema que seguro tu has estudiado muy bien como iCMAnero de años, considero que un punto clave no es la ideología, ni siquiera las má o menos experiencias exitosas, sino la visión de Estado con la que se formalice la consesión. El SIAPA en Jalisco, es una empreesa pública que maneja agua y alcantarillado en la ZMG hace años y miestras privó una visión de Estado funcionó. Ahora que es una empresa más para los "cuates" es un desastre. Saludos y ánimo.

Jaime Villasana Dávila dijo...

Hola Bazdos, gracias por tu comentario. Y sí, es una pena que empresas públicas sean ahora un botín político que las está llevando al desastre. Ahí está el caso de Agua y Drenaje de Monterrey y de Metrorrey. Muy lamentable. Suerte.