lunes, septiembre 05, 2016

Ciclismo; Un Gran Fondo MX 2016 para olvidar

5 de septiembre de 2016
Jaime Villasana Dávila

Hoy el ciclismo juega un rol importante en México. No sólo como una política pública impulsada por gobiernos locales, sino también como una opción deportiva para millones de mexicano, quienes gustosamente invierten tiempo y dinero para participar en los múltiples eventos que se organizan por todo el país a través deasociaciones y organizaciones.

Y precisamente uno de ellos es Ciclismo para Todos, una organización con más de diez años realizando rutas y eventos que fomentan la competencia y el gusto por la bicicleta. Uno de sus grandes eventos es el Gran Fondo MX, el cual tiene un recorrido de 120km y cubre territorio de CDMX y Estado de México (EdoMex), pasando por las grandes vías de la zona metropolitana como Tlalpan, Circuito Bicentenario, Eje Central, Mario Colín y casi todo el periférico de la CDMX. En este evento participan alrededor de 10 mil ciclistas.

El año pasado fue mi primer Gran Fondo MX y la organización estuvo bien (a secas). Para este año decidí nuevamente participar y uno espera que con el tiempo, las cosas sean mejores. Lamentablemente no fue el caso con la edición 2016.

Inicio señalando que la entrega de paquetes simples (número y pulsera) y completos (número, pulsera, jersey o playera) sería el viernes 2 y sábado 3 de septiembre. De última hora avisan que el viernes sólo se entragarán los simples y el sábado los completos, lo cual ya alteró la agenda de cientos o miles de ciclistas.

Como adquirí el paquete completo acudí temprano el sábado 9:45am. La fila no eran tan larga. Calculo algunos 200 delante de mí. A las 11am tuve que retirarme y apenas avanzó la fila por la mitad. Se rumoraba de todo; no llegaban los jerseys, problemas logísticos, etc. Regresé a las 4:30pm y salí a las 7:30pm sólo con número y pulsera. Los Jersey se les terminaron debido a que el proveedor les falló. Me dijeron que esta semana tendría mi jersey (veremos). Cientos de ciclistas estaban y salieron molestos, yo uno de ellos. La página de Facebook de Ciclismo para Todos rebosaba de quejas.

En el mapa de la ruta (ver imagen) se indicó que habría tres puntos de hidratación; Marío Colín y Periférico, Fuente de Petróleos y Períferico Sur-Mixcoac (recuadro fucsia, verde fuerte y gris). Este tema es muy importante pues en base al mismo el ciclista planea su carga de líquidos. Sin ellos de manera suficiente, el ciclista puede deshidratarse con sus consecuencias correspondientes y que pueden ser graves.

 Al día siguiente la carrera inicio puntual: 6:30am. La primera etapa ocurrió sin contratiempos y la ruta estuvo bien trazada, por lo que no se necesitaban señalamientos. Llegamos a la primera parada de hidratación (Mario Colín y Periférico). En mi caso no paré pues tenía líquidos suficientes para llegar hasta la tercera parada. En dicha primera parada muchos preguntaban en cual kilómetro estaba la segunda. Hubiera estado fenomenal la existencia de un letrero grande que lo indicara. Muchos continuaron confiando en la existencia de ésta.  

Llegué al punto donde en teoría debería estar la segunda parada de hidratación (Fuente de Petróleos) y no había nada. Insisto que en mi caso no fue problema, pero seguro para cientos de ciclistas si lo fue. Otro tema que resalto es que en este punto estaba la desviación para aquellos que sólo iban a pedalear 60km. En la desviación había un miembro del staff gritando “los de 60km por aquí”. Muchos se pasaron y tenían que regresarse.  Nuevamente, un letrero anunciando la desviación hubiera solucionado el problema.

En esta etapa de la ruta nos “bajaron del segundo piso” para incorporarnos al “primer piso”. Desconozco la razón pero en la edición 2015 no fue así. Esta desviación nos convino pues nos protegió de la lluvia que aconteció en el tramo de Fuentes de Petróleos y hasta Televisa San Ángel.

Continué la ruta y llegué a Periférico Sur-Mixcoac, sede de la tercera parada de hidratación (alrededor del km 90) y la cual brillaba por su ausencia. Para entonces muchos ciclistas ya no traíamos líquidos y esta zona es la más complicada pues hay un par de subidas que requieren gran esfuerzo. Ante la situación, muchos ciclistas optamos por detenernos a recargar líquidos en Oxxos y tiendas de esquina cercanos a la ruta, debiendo cruzar el carril lateral del periférico y cargado de autos, de los cuales algunos conductos nos mentaban la madre por “generar” dicho tráfico.  

En mi caso me paré en una tienda de barrio y pedí el favor a otro ciclista, que ya había repostado líquidos, que si iba a estar más tiempo descansando, me cuidara mi bici. Amablemente aceptó. Seguí avanzando y ocasionalmente observaba más ciclistas parando comprando líquidos. Me dio coraje, y mucho. No podía ser que en pleno año 2016 estuviera ocurriendo algo así. De manera afortunada, el clima ayudó pues no hizo el calor del año anterior.

El resto de la ruta fue sin inconvenientes pero debo citar que algunos cortes viales en toda la ruta fueron distintos a los del año pasado. En ciertos cortes ví mucho más tráfico y obvio conductores muy molestos.

Entiendo que organizar un evento de estas magnitudes es muy complejo. Pero también entiendo que no es la primera vez que Ciclismo para Todos lo organiza. La lógica dice que cada año debe estar mejor, pero 2016 estuvo muy mal organizado. Espero que las autoridades de la CDMX y Edo. Méx. exigan al organizador más detalles de la edición 2017 y una mejor planeación, señalización, hidratación, más staff, etc. so pena de sufrir multas posteriores por incumplimientos.

Concluyo diciendo que puedo tolerar que mi jersey no haya estado listo, pero no puedo tolerar que no hayan estado las estaciones 2 y 3 de hidratación. Eso es simplemente imperdonable. Sólo a alguien malévolo se le ocurre hacer esto. Reciben mucho dinero por inscripciones, dan un servicio demasiado pobre.


Ciclismo para Todos tiene mucho futuro, pero bajo el actual liderazgo sólo se puede esperar su desaparición en el tiempo. Hay otras organizaciones que vienen pisando fuerte y, según escucho, lo vienen haciendo mejor.

jueves, septiembre 01, 2016

Visita de Trump a México, error tras error

1 de septiembre de 2016

Jaime Villasana Dávila

Vaya desastre. Así es como califico la visita del candidato Donald Trump a México y su reunión con EPN. En seguida enlisto los errores, que desde mi punto de vista, fueron cometidos por EPN y sus asesores.

Adelante, el escenario es todo suyo. 
1. En primer lugar EPN no debió haber lanzado la invitación a ambos candidatos. Una iniciativa de visita a México debe provenir siempre de un candidato, quien es el interesado en verse ante las cámaras como un hombre o mujer capaz de manejar tales escenarios. Anoche en el noticiero de Televisa EPN señaló “no estoy dispuesto a quedarme cruzado de brazos. Por eso la decisión que tomé” de invitar a ambos. Quizá sea justificable el hecho de que un Presidente debe entablar diálogo con quien sea, pero hay momentos y formas de promoverlo y luego hacerlo.

2. Una vez lanzada la invitación, EPN no debió precipitar su encuentro con Trump. Debió maniobrar para que Hillary viniese primero quien es la de mayores posibilidades de salir triunfadora en noviembre. Debió retrasar su encuentro con Trump con excusas como prepararse para su informe de gobierno o de su viaje China y, esperando como señalé, a que Hillay diera señales de visitar primero al país ¿acaso EPN no tenía nada que hacer ayer previo a que Trump le confirmase su visita?

3. El discurso de EPN fue firme pero no lo suficiente. Le faltó más fuerza y contundencia. Debio insinuar, al menos, que una disculpa a los mexicanos por los agravios de Trump le haría mucho bien a su relación con los mexicanos de aquí y de allá. A toro pasado, en el noticiero nocturno de Televisa, declaró “le hice saber al candidato que el pueblo de México se había sentido indignado y agraviado” y por la tarde por Twitter dijo que México no pagará por el muro ¿porqué no dijo eso tal cual en su discurso junto a Trump?.

4. La rueda de prensa fue una catástrofe. EPN nunca tuvo el control de la misma. Siempre la tuvo Trump ¡que ni siquiera es Jefe de Estado y no está en su casa!. Fue Trump quien concedió la palabra o preguntas de reporteros. La prensa mexicana no tuvo ni siquiera oportunidad de hacer una pregunta, además de que los sentaron en segundas y terceras filas.

5. Sobre la misma rueda de prensa; error hacerla donde se hizo, lugar demasiado formal para un candidato que ha denostado a México. Debió hacerse en las escalinatas de Los Pinos o estilo banquetera. Trump no merecía más.

6.  Si EPN quería convertir la visita de Trump en oportunidad para mejorar su imagen, el resultado ha sido opuesto. La inmensa mayoría de analistas y especialistas definen la visita como un grave error. Ya ni menciono las redes sociales. Fue un movimiento innecesario que ratificó el pésimo momento de EPN y que, peor aún, hizo quedar mal a México.

7.  Ahora la relación con Hillary (y los demócratas) se encuentra tensa. Será difícil que quiera venir a México para reunirse con un Presidente con graves problemas en su imagen y que, a estas alturas, le generaría más negativos que positivos.

Presidente, no es así como va a mejorar el rumbo de su mandato. Su arriesgada y precipitada apuesta no le resultó. Usted sabe cuál es el camino, iniciando por combatir realmente la impunidad y corrupción.